Si terminan el secundario, los jóvenes insisten en que no consiguen trabajo. El 18% de los jóvenes está desocupado, no tienen trabajo pero sí lo está buscando. La desocupación afecta más a las mujeres que a los varones: la tasa llega al 25% en el caso de ellas y es del 14% en los varones. La desocupación también golpea más a los trabajadores más pobres, llega al 40%, para los profesionales medios es de un 8,5%.
Ahora bien, ¿qué ocurre con aquello que efectivamente lo consiguen y se quieren independizar? Los espera un mercado inmobiliario que aumentó los alquileres un 70% en los últimos 12 meses. A su vez, una inflación galopante en todos los frentes y caída estrepitosa del salario.
A ellos, Fernández les contó que está haciendo viviendas en barrios sociales. ¿Y los jóvenes de clase media?
Por si esto fuera poco, se le consultó en el programa vía streaming qué opina sobre las criptomonedas. Respondió que podían ser una buena manera de contener la inflación. Vaya uno a saber cómo pero, en todo caso, tan solo 24 horas después de sus declaraciones, la Comisión Nacional de Valores (CNV) prohibió invertir en Bitcoin y en todo tipo de criptomonedas a través de los agentes de Bolsa.
Es decir, lo único que quedó claro es que el presidente está improvisando la manera de llegar a los votantes de entre 16 y 24 años tras las advertencias de las encuestas y el avance de los libertarios en CABA y GBA, pero no tiene al menos una medida concreta para recrear un horizonte próspero y positivo.