Así, cuando no se había cumplido siquiera 2 minutos, el apuntado Harris escapó al tackle de Bazán Vélez y apoyó la pelota en el ingoal adversario para decretar la apertura: 5-0.
Enseguida reaccionaron Los Pumas ‘7, apoyándose no sólo en el juego de manos sino también en la chance de provocar infracciones en el elenco rival. Así, dos tries sucesivos de Bazán Vélez (5m.) y Moneta (6m.), más una conversión de Mare, le permitió a los del DT Gómez Cora irse al descanso con la ventaja 12-5.
El equipo argentino, que no pudo contar en este encuentro final ni con Gastón Revol (suspendido) ni Matías Osadczuk (rotura de ligamentos en su rodilla izquierda), empezó a rotar para ganar oxígeno.
Un espacio otorgado al adversario le permitió a Lindsay-Hague marcar el segundo try británico. El partido quedó empatado 12-12, a falta de 4 minutos.
Sin embargo, en la siguiente jugada, después de ganar la bola en la salida, Argentina volvió a facturar, a partir de la velocidad de Ignacio Mendy, quien se sacó un jugador inglés de encima y se fue derecho al ingoal rival.
Los dos minutos finales fueron jugados con inteligencia por Los Pumas ‘7. Sin otorgarle ventajas a una Gran Bretaña y tratando de provocar sus equivocaciones, el equipo argentino se abrazó a la victoria y logró subirse al tercer y último escalón del podio. Objetivo de mínima cumplido.
“No fue un camino fácil. Pasamos muchos contratiempos, pero esta medalla es la recompensa. Los muchachos fueron inteligentes y consiguieron lo que nos habíamos propuesto, que era estar entre los cuatro mejores”, dijo el DT Gómez Cora en declaraciones a la TV Pública, una vez finalizado el partido.
Por otro lado, en la final, Islas Fiji repitió el título alcanzado cinco años atrás en Río de Janeiro 2016 y volvió a calzarse la medalla de oro.
El equipo fijiano le ganó a Nueva Zelanda por 27-12.