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Ingrid Betancourt, la presidenciable: Hace campaña al estilo K y se reúne con Cristina
Ingrid Betancourt arribó a la Argentina como parte de su gira internacional en su papel de vocera de los secuestrados en el mundo. En una visita relámpago, la ex rehén de las FARC en Colombia se reunirá con Cristina de Kirchner a las 19 horas. Betancourt parece estar haciendo campaña presidencial al estilo K, reuniendose con líderes de todo el mundo.
02 de diciembre de 2008 - 12:52
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Familiares de Ingrid Betancourt se deshicieron en elogios para con la presidente argentina, Cristina de Kirchner, luego de la liberación de la ex candidata presidencial gracias a un operativo de las fuerzas de seguridad de Colombia, sentando el precedente de lo que sería la relación entre los K y la ex candidata colombiana.
Betancourt estuvo reunida, desde su liberación, con diferentes líderes del mundo como el Rey Juan Carlos, de España, el Papa Benedicto XVI y Nicolás Zarkozy, presidente de Francia, entre otros. Sin dudas estas visitas le han dado una gran proyección a nivel internacional, a pesar de que ha reiterado que no tiene intenciones de presentarse a las próximas elecciones colombianas.
A su vez, la caída precipitada que está sufriendo Álvaro Uribe, cuyo último gran éxito fue precisamente la liberación de Betancourt, secuestrada por las FARC en la selva durante más de 6 años, propicia el clima para que la ex candidata colombiana vuelva a postularse.
El fracaso de la reforma política en Colombia, sumado a la pelea que mantiene Uribe con el Poder Judicial, al escándalo de la parapolítica y a la multimillonaria estafa de DMG a miles de colombianos (se cree que la inversora tendría conexiones con el narcotráfico y el gobierno), muestran la necesidad de Colombia de un nuevo referente político, hasta ahora inexistente tras más de 6 años de gobierno.
En ese sentido, la irrupción de Betancourt en el escenario electoral colombiano podría ser un batacazo importante: los colombianos están hartos de la guerrilla y la elección y reelección de Uribe fue una muestra de ello, sin embargo, los costos de esta aparente victoria de Colombia sobre las FARC han sido demasiado elevados, con denuncias de corrupción y violencia política ahí por donde se busque.
Con este panorama de fondo, Betancourt lleva un mensaje más conciliador que sin dudas contrasta con Uribe, tocado por el escándalo de la parapolítica y con claras intenciones de perpetuarse en el poder.
Así, la Betancourt presidenciable llega desde Ecuador, donde estuvo reunida con el presidente de ese país, Rafael Correa, aliado de los K y Hugo Chávez en Venezuela; y esta tarde se reunirá con la presidente argentina, Cristina de Kirchner.
La visita a la Argentina forma parte de una gira por América latina que incluye escalas en Chile, Brasil, Ecuador, Perú, Bolivia y Venezuela.
En esos países la ex candidata presidencial pedirá a todos los mandatarios de la región "promover una acción extraordinaria para pedir a las FARC que abandonen la lucha armada y pongan en marcha un nuevo camino democrático".
"Vengo a agradecerle a un pueblo que me dio su solidaridad y cariño", dijo la mujer en un breve contacto con la prensa en el aeropuerto.
El encuentro entre Betancourt y Cristina Kirchner sumará una postal a las que ya ilustran el vínculo entre la mujer y el kirchnerismo.
La ex candidata presidencial de Colombia será recibida por la presidenta a las 19 en Casa de Gobierno y una hora más tarde ofrecerá una conferencia de prensa en la embajada de Francia.
Respecto de la relación con Argentina, la franco-colombiana expresó: "Usted no se imagina la deuda tan grande que tengo" con el país.
Además, Betancourt destacó el "esfuerzo enorme" que hizo el ex presidente argentino Néstor Kirchner por su liberación y que "fue seguido con creces" por su esposa Cristina.
En diciembre de 2007, Kirchner y el canciller Jorge Taiana viajaron a la ciudad colombiana de Villavicencio para integrar una Comisión de Observadores que garantizaría la liberación de tres rehenes de la guerrilla. No obstante, ese operativo, encabezado por el presidente venezolano Hugo Chávez, no prosperó.
