Simultáneamente, hay un fenómeno novedoso sobre el que conviene poner la lupa. A través de mensajes de texto, entrevistas, llamados telefónicos y correos, una ciudadanía activa expresa su opinión sobre este conflicto y la propuesta legal para superarlo.
Un primer párrafo lo merecen los mensajes cuyo contenido resulta una lección de civismo y compromiso político. Estos mensajes definen posiciones, acercan información útil, invitan a defender, modificar o rechazar el proyecto. Se nos acompaña y apoya, se nos solicita que pensemos en el futuro, en la distribución de la riqueza, en los pobres, en el campo, en los productores, en la Patria, lo que nos recuerda la enorme responsabilidad y la jerarquía de nuestra función legislativa. Estos mensajes revitalizan la representación y recuperan la democracia real.
En otros casos, los mensajes dejan un sabor amargo. Hablan desde el centro de un mundo que no perdona. En ellos, se nos invita a votar por miedo a las represalias que sobrevendrán. Estos son los enemigos del pueblo, reza un mensaje difundido a través de internet. A continuación de este título, aparece la lista de los diputados bonaerenses del oficialismo, la que encabezo por la sencilla razón de que mi apellido empieza con be larga.
Estamos tomando debida cuenta de su actuación, para determinar nuestro trato futuro hacia usted en las urnas y en la vida civil, cuando retorne a su lugar de origen, dice otro mensaje, similar a otros que nos hacen saber que conocen nuestros domicilios particulares, la actividad de nuestras familias, nuestros horarios y rutinas.
Esta es la lista completa de los Diputados de la Nación (…) Hagámosle a cada
uno un cacerolazo particular y pacífico para que se cuiden muy bien de lo que van a hacer (…) Vayamos a donde deberían estar, en sus pueblos y sus ciudades para advertirles que tengan mucho cuidado con lo que van a hacer. Si no están allí y se esconden, hagámosle saber a sus familias el mismo mensaje (…). El subrayado es mío y creo que huelgan los comentarios.
La sociedad necesita su voto nominal para conocer fielmente su pensamiento, dice un correo. No me defraude, me dijo un conocido periodista en estos días. Me eximo de reproducir los mensajes cargados de exabruptos, reveladores de una apuesta a la confrontación lisa y llana.
Los medios de comunicación pueden colaborar con esta intolerancia que se enorgullece de sí misma. Expresar lo que se piensa no siempre supone madurez cívica, a veces revela falta de práctica en este tipo de debates, así como una ausencia preocupante de ámbitos que funcionen como escuelas de ciudadanía.
Creo que se nos puede y debe exigir libertad interior, coherencia con nuestras opciones vitales y capacidad de diálogo y análisis de la realidad. Nadie nos puede exigir que pensemos lo que se nos indica a través de un mensaje, desconociendo que nuestra representación abarca a millones de personas.
Finalmente: la votación nominal fortalece al Congreso y jerarquiza a sus integrantes. Me hice cargo y me seguiré haciendo cargo de cada uno de mis votos en el recinto. La conformidad o disconformidad con esos votos se salda a través de una ciudadanía que revalidará o revocará mi representación en futuras elecciones ¿O hay algo que debo temer?
Bernazza es diputada nacional por la provincia de Buenos Aires FpV-PJ. Coordina los Equipos para la Victoria, un espacio político que convoca al debate y la formación política a grupos militantes y dirigentes de organismos públicos, organizaciones políticas y sociales y ciudadanos con vocación de militancia.