La muerte de la actriz porno Vanesa Martínez en México, una 'chica vip' de la noche argentina -era frecuentada por futbolistas y personajes de la política vernácula- corre el velo de la prostitución y desnuda la red de trata de blancas.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La joven actriz porteña, Vanesa Martinez, de películas pornográficas apareció muerta en México tras estar desaparecida en ese país desde julio del año pasado, donde una red de prostitución la había contratado para hacer un show en un club nocturno. El caso de Vanesa, corre el velo de la trata de personas en latinoamérica.
'Vane',
tal como la llamaban algunos políticos y el futbolistas como Diego Maradona en las fiestas vip a las que era invitada, no pudo jamás salirse del negocio que terminó con su vida.
A los 26 años, en mayo de 2007 la joven viajó a México con la intención de lograr un mejor futuro. Se cree que allí la contrató una red de prostitución para desnudarse en la pista del Royal Club, en la Zona Rosa del Distrito Federal, según publicó el diario Perfil.
A su hermana le contaron que quienes la llevaron le prometieron un permiso para poder trabajar, aunque había ingresado al país como turista. Con frecuencia telefoneaba y chateaba con su familia.
Las comunicaciones se cortaron el 11 de julio de 2007. Antes había comentado a quienes la esperaban en Buenos Aires que tenía ganas de volver, que estaba enferma, aislada y comía poco.
"Estamos buscando a los que se la llevaron, sabíamos dónde estaba porque ella dejó todo anotado en una carta, a dónde iba, con quién fue, quién se la llevó, cuánto le iban a pagar", explicó Silvana, su hermana.
Mariana Rendón, integrante de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que brinda apoyo a víctimas de la trata de blancas, señaló que "a Vanesa seguramente la tenía enganchada una red muy escondida, como hay muchas operando en México, hasta en casas particulares como cualquiera, sin que los vecinos reparen que ahí viven mujeres esclavizadas".
"Aún no sabemos si se trata de un grupo internacional, porque existen dos categorías: las grandes organizaciones internacionales bien estructuradas, y por otra parte las pequeñas bandas delictivas, que abundan", dijo Rendón.
"En el proceso de trata internacional bastan sólo tres personas para integrar una banda: la persona que engancha a la víctima en su país de origen, la que hace el traslado y, finalmente, quien se encarga de su explotación en el extranjero. Enganche, traslado y explotación son las tres fases del proceso", explicó.
La experta manifestó que "por eso debemos quitarnos la idea de que el tratante es el típico mafioso mal encarado, con pistola, traje fino y lentes oscuros. No. Puede ser la gente de aspecto más común, incluso hasta los mismos familiares de la víctima".
El 17 de julio Vanesa murió en la sala de urgencias del Hospital Gregorio Salas, bajo circunstancias que la Justicia mexicana debe explicar. La familia tardó varios meses en enterarse. Fue después de que el diario Reforma publicara su historia y algunas fotos para tratar de conseguir información sobre ella.
El encargado de la morgue de la Escuela de Medicina del Instituto Politécnico Nacional las vio. Ya llevaban tres meses practicando con su cadáver.