¿Qué ocurrirá con la temporada de esquí? La Patagonia, devastada por el Chaitén
La situación que se vive en Río Negro, Chubut y Neuquén producto de la actividad del volcán Chaitén, es dramática. Las compañías aéreas debieron suspender nuevamente los vuelos hacia la zona a sólo dos semanas de que comience la temporada invernal.
Los primeros datos del sector turístico confirman la tendencia: hasta el momento, destinos como Bariloche, La Hoya, Villa La Angostura y San Martín de los Andes reportan pérdidas individuales por más de $10 millones debido a la caída en la cantidad de visitantes.
Pero no sólo peligra el éxito de la temporada de esquí, sino que otras actividades como la pesca deportiva, la caza, la actividad de montaña y todo lo que involucra al turismo de invierno está sintiendo ya el impacto de un fenómeno natural imposible de domesticar.
El volcán Chaitén entró en actividad el 2 de mayo y sus efectos han sido fatídicos no sólo para la región chilena, sino para todas las localidades argentinas lindantes con la Cordillera, debido a la volatilidad de las cenizas que se esparcieron llegando, incluso, hasta la Ciudad de Buenos Aires.
Precisamente, la persistencia de las partículas en el aire es lo que mantiene cancelados los vuelos hacia el sur del país, ya que las compañías aéreas deciden no exponer los motores a los efectos de las cenizas, a pesar de que los aeropuertos se encuentran en su mayoría operables.
El problema pareció tener cierto alivio hace una semana, poco antes de la llegada del primer vuelo de Austral, el 28 de mayo. Sin embargo, el optimismo por la reapertura fue truncado con nuevas suspensiones de vuelos.