Luego, el desorden introducido por el "modelo" es muy preocupante. A partir de una nota de Pablo Wende en el diario Ámbito Financiero, que mencionó 8 clases de dólar, podría afirmarse que hay por lo menos 16 categorías de dólar en la Argentina de los Kirchner:
1. Dólar minorista: Se compra-vende en las casas de cambio, con montos máximos, y al cliente se le solicita DNI.
2. Dólar mayorista: Se compra-vende en el MAE (Mercado Abierto Electrónico), entre bancos y empresas. El Banco Central interviene cuando lo considera pertinente.
3. Dólar futuro: Surge de contratos que se pactan a 1 mes, a 1 año, etc., en el MAE y en el Rofex (Bolsa de Comercio de Rosario).
4. Dólar blue: Es el valor del dólar billete aplicado a las operaciones 'en negro'.
5. Dólar cable: Es el dólar utilizado para transferir divisas 'en blanco' al extranjero o desde el extranjero, bajo el foco del BCRA.
6. Dólar contado con liquidación: Es el dólar que surge de operaciones de compra-venta de bonos y acciones en el mercado local o en el extranjero, eludiendo el foco del BCRA.
7. Dólar NDF: Es el dólar que surge de los contratos de dólar contra peso a futuro operados en New York y su nombre surge de la jerga Non Delivery Forward.
8. Dólar de referencia: Es el valor del dólar estadounidense que publica diariamente el BCRA, luego de 3 ruedas de consultas, y surge de un promedio de los valores que se utilizan en el mercado mayorista.
10. Dólar soja: Es el valor que surge de aplicar un derecho de exportación que surge de una banda que flota entre 43% y 49%.
11. Dólar girasol: Es el valor que surge de aplicar un derecho de exportación móvil que va desde el 23,5% para el tramo de precio hasta los 200 US$/t, hasta un tope del 45% si la cotización supera los 600 US$/t.
12. Dólar trigo: Es el valor que surge de aplicar un derecho de exportación móvil de entre 24% y 30% de retención sobre un precio FOB hoy de 350 US$/tonelada.
13. Dólar maíz: Es el valor que surge de aplicar un derecho de exportación móvil dentro de la banda de US$ 181 por tonelada a US$ 220 por tonelada, y si el precio supera los 300 US$/t, la tasa trepa hasta el 40%.
14. Dólar automotriz: Es el valor que surge de aplicar al dólar un arancel de 35%.
15. Dólar manufacturas: Es el valor que surge de aplicar al dólar un arancel de 10% promedio.
16. Dólar petrolero: Es el valor que surge de aplicar el precio internacional menos un valor de corte (que es diferente para el petróleo crudo del que se aplica a naftas para petroquímicas o al fueloil), dividido el Valor de Corte por 100.
Muy interesante
el comentario de Alcadio Oña en el diario Clarín, porque ubica en contexto la complejidad de la coyuyntura:
"(...) Según el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, el viernes hubo una "casi corrida". En realidad, bastante más que casi ventas del Banco Central para frenar la trepada del dólar.
Encima, se había empezado a menear una de esas ideas siempre a mano sobre las cosas que el Gobierno podría hacer con la montaña de reservas acumulada por el BCRA. Originada en despachos oficiales, consistía en usar parte de esos recursos para financiar inversiones públicas.
Es probable que esta y otras iniciativas parecidas den por supuesto de que las reservas le pertenecen al Estado Nacional. Peligro directo: ese es el argumento de los bonistas que pleitean contra la Argentina. (...)".
Pablo Wende en el diario Ámbito Financiero exhibe imágenes de una City que comienza a prepararse para días inciertos, aunque todavía confía en que pueda encontrarse el rumbo:
"El aumento de la incertidumbre también se sintió en los últimos días en las operaciones de transferencia (o cable), con el fin de traer dólares al país: las casas de cambio están cobrando entre 1% y 1,5% ingresar divisas, ya que 'castigan' al cliente que precisa dólares, en un momento en el que creció fuerte la demanda de billetes. Así, quien procura ingresar US$ 100.000 desde una cuenta en el exterior al país, terminará recibiendo US$ 99.000 o incluso algo menos.
Por otra parte, se sintió, además, de manera significativa el impacto del nerviosismo generado en los últimos días por la suba del dólar y la caída de los bonos. Pese a que los bancos presentan altos niveles de liquidez, ayer muchas entidades optaron por reducir sustancialmente los préstamos a empresas, aún los de cortísimo plazo. Las entidades que sí estuvieron en el mercado aumentaron los niveles de tasa que venían cobrando entre 1 y 2 puntos, por lo que el movimiento no fue significativo. (...) Sin embargo, los bancos tienen depositados más de $ 5.000 millones a través de pases pasivos en el Banco Central, por lo que problemas de liquidez no existen. (...)"
Otra vez Alcadio Oña, explicando las herramientas disponibles en el BCRA y una información interesante sobre el fracaso de la negociación con el Club de París:
"(...) Ahora mismo Martín Redrado está jugando el peso de las reservas para detener cualquier escapada del dólar. Con independencia de los factores en acción, incluida la pertinaz turbulencia internacional y el revivido fantasma del riesgo-país, lo cierto es que tolerar un dólar arriba de $ 3,20 significaría atizar las expectativas inflacionarias y acentuar los temblores de estos días.
(...) Por de pronto, existen $ 30.000 millones de organismos públicos depositados en el Banco Nación, de los cuales al menos una parte podría ser aplicada -ya lo fue y lo será- a afrontar vencimientos inmediatos de la deuda. Sin embargo, también conviven cuestiones que restan y se proyectan en el horizonte, como las acciones e inacciones del Gobierno: la gestión misma del poder, allí donde esté.
Tal cual se dice, el BCRA tiene capacidad de fuego suficiente como para dominar el mercado cambiario: por eventualidades así, se llegó a acumular reservas por US$ 50.000 millones. Pero si alguna vez alguien pensó en quemar divisas para acercar posiciones en la negociación con el Club de París, por una deuda en default que se acerca a US$ 7.000 millones, tal cosa pasó a mejor vida.
Un gesto de buena voluntad y una idea atribuida al Tesoro de Estados Unidos, fue que la Argentina aceptase pagar US$ 1.000 millones cash. Aun cuando en plata sea un acreedor chico, EE.UU. precisa de la venia del Congreso para refinanciar lo que se le debe sin la tutela del FMI. Al menos en ese punto, pues, está atrancada la presunta gestión norteamericana ante las restantes potencias del Grupo de los Siete. (...)"
En definitiva, la situación es muy complicada. Los Kirchner parecen carecer de la pericia necesaria, y de la decisión política imprescindible para reordenar una situación que, cuando ellos llegaron al poder, se encontraba mucho más prolija, en los días finales de Eduardo Duhalde.
¿Es imprescindible una política de shock? Tal como lo explica Carlos Melconián, todavía es evitable. Con la inflación anual en 30% todavía puede ensayarse un gradualismo con firme decisión política, que provoque una nueva credibilidad de los mercados. Pero el margen ya es escaso.