Tan sólo en China la demanda de gas podría crecer en 2035 al nivel de toda la demanda de la Unión Europea, dice la AIE. Para poder mantener poco a poco la demanda y hacer los precios del gas competitivos la producción de gas debería aumentar hasta 2035 en mil 800 billones de metros cúbicos, lo que supone triplicar la actual producción de gas en Rusia, equivalente a 1,8 trillones de metros cúbicos.
En el informe se analiza cómo en el futuro el gas natural y el gas líquido (GNL) desempeñarán un papel más preponderante en el contexto energético global.
Según cálculos de la AIE, las reservas de gas actuales servirían para asegurar un suministro a los niveles actuales de otros 75 años. La evolución de la demanda durante los próximos 25 años se verá marcada sobre todo por sus principales consumidores: China, India y países de Cercano Oriente.
"Hemos observado un notable desarrollo de los mercados de gas en estos últimos meses. Existe un fuerte potencial para que (esta fuente de energía) tenga un rol cada vez más importante, y también para que el gas se diversifique y mejore su seguridad energética", subrayó.
Por el lado de la oferta, los recursos son importantes y bien repartidos geográficamente, asegura la Agencia, una rama de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Pero el gas, aunque sea la energía fósil "más limpia", "sigue siendo una energía fósil" que emite gases de efecto invernadero y podría hacer aumentar la temperatura en más de 3,5 grados, recuerda la AIE, por lo que es preciso el uso de energías más ecológicas y el desarrollo de nuevas tecnologías.