Antes de ser nombrado ministro de Finanzas, en 2007, Shammugaratnam dirigió durante 6 años el Banco Nacional de Singapur, uno de los países más avanzados de Asia.
Este pequeño país de sólo 710,3 km2, alcanzó un nivel de bienestar y riqueza de casi US$ 37.000 per cápita sin recurso natural alguno y teniendo, incluso, que importar hasta el agua de Malasia. Su población es de 5 millones, 75% de los cuales son de origen chino, 15% malayo y el resto indio y euroasiático. Hay cerca de un millón de trabajadores extranjeros, con los cuales han podido construir su moderna y muy bien planificada ciudad, su impecable infraestructura y gigantescos hoteles y centros comerciales. El aeropuerto Changi ha sido catalogado como el mejor del mundo durante más de 20 años.
La ASEAN, cuyos miembros fueron llamados los "tigres asiáticos" hasta que en 1997 estalló la crisis financiera asiática, está formada por Brunei, Birmania (Myanmar), Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.
El FMI ha iniciado un proceso para seleccionar al sucesor del que hasta ayer (19/05) fue su director gerente, Strauss-Khan, quien renunció a su cargo tras haber sido acusado de abusar sexualmente de una camarera de un hotel en Nueva York.
La danza de candidatos ya ha comenzado, con los emergentes (tal el caso de los ASEAN o BRICS) intentando cambiar el paradigma que instaura a un europeo como única opción a presidir el organismo de crédito internacional.