Faltan 18 días: Dos hombres, dos naciones, dos mundos
En dos breves entrevistas que realizó el martes por la noche Edición i (Plus Satelital, de lunes a viernes a las 23:00) quedaron expuestos los ejes por donde pasará gran parte de la acción proselitista en los 18 días que quedan de campaña. De un lado, Aníbal Fernández, ministro de la Producción, un militante justicialista que comenzó como secretario privado de Luis Macaya y ha ocupado diversas responsabilidades en el municipio de Quilmes, el gobierno bonaerense y la Nación; integrante del grupo íntimo del presidente Eduardo Duhalde y colaborador del presidenciable Néstor Kirchner. Del otro, Jorge Escobar, diputado nacional que preside la Comisión de Relaciones Internaciones pero, básicamente, gobernador de San Juan en dos ocasiones, protagonizando un recordado regreso luego del juicio político y renuncia al que fue condenado; referente provincial de Carlos Menem, quien en San Juan obtuvo bastantes más votos que los que el senador nacional José Luis Gioja consiguió para Kirchner; aunque -como ocurrió en todo Cuyo- fue Rodríguez Saá quien ganó. Resultaba imprescindible preguntarle a Fernández lo que será uno de los argumentos de ataque de Menem en los 18 días que faltan: "¿Kirchner tendrá autonomía o será un prisionero de la provincia de Buenos Aires?" Los colaboradores de Duhalde y de Kirchner deberán acostumbrarse a convivir con esta pregunta, además de la comparación obvia que habrá entre la heterogeneidad de fuerzas que pueda reunir el gobernador de Santa Cruz y las que sumó la Alianza en 1999, porque lo que intentará Menem fijar en el imaginario colectivo es la imagen de la ingobernabilidad y de diciembre de 2001. Fernández afirmó que Kirchner no llegó a la política en abril de 2003 y recordó que ya durante la Convención Constituyente, en 1994, se enfrentó muy duro al Ejecutivo Nacional, y Domingo Cavallo y Carlos Corach debieron enviar, por entonces, a Juan Carlos Mazzon para negociar con el patagónico. Kirchner se enfrentó a Menem, quien tenía todo el poder y era temible con quienes lo desafiaban, como puede testimoniarlo Adolfo Rodríguez Saá (el episodio la Turca Sesin). Fernández mencionó el trabajo de base que realizó el justicialismo bonaerense para ubicar a Kirchner 5 puntos arriba de Menem, aunque el ministro, en el partido de Quilmes, logró 10 puntos de diferencia; y afirmó que si el ex Presidente va al conurbano bonaerense en busca de más sufragios, chocará con esa linea defensiva donde se ha instalado que la crisis de 2001/2002 en verdad había comenzado en 1998/1999. Más que una pregunta, llegó un comentario, entonces, acerca de que entre 1991 y 1999, Duhalde fue gobernador bonaerense y logró afirmar, en parte, su liderazgo -según se dice- recibiendo una porción de la recaudación del Impuesto a las Ganancias en el denominado Fondo del Conurbano. Veloz, Fernández recordó que aquel subsidio fue compensatorio de los puntos de coparticipación federal de impuestos que la provincia de Buenos Aires había perdido cuando Alejandro Armendáriz era gobernador (¿o fue con Antonio Cafiero?), y que el destino de esos recursos fueron políticas provinciales pero que la agenda de la elección del 18 de mayo son las políticas nacionales aplicadas por entonces. Fernández negó que Menem pueda mejorar su resultado electoral del 27 de abril; cerca de Kirchner se afirma que se intentará mantenerlo en el gabinete nacional luego del 25 de mayo, aún cuando él aparezca en la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires que presentará el PJ. A su turno, Escobar dijo que lo que más le sorprendía en estas horas es que todos festejan el resultado obtenido el domingo, pero que quien más sufragios alcanzó, se supone que debería llorar. "Hay algo anormal en todo esto", sostuvo. Ocurrió que la pregunta fue acerca de cómo levantar el ánimo cuando es afectado porque no se alcanzaron las expectativas que provocó el triunfalismo (situación que vivió Menem el domingo y que resulta el gran peligro que acecha a Kirchner en los próximos días). Escobar, quien arribó a la política en 1991 y hasta entonces era un próspero comerciante de automotores, explicó que ahora hay que debatir ideas, que creía que había que provocar discusiones públicas donde confrontaran las propuestas de cada uno sobre seguridad, economía, inserción en el mundo, etc. Se le hizo notar que esto era conveniente para un sector del electorado pero no para todo el universo a capturar. El diputado nacional estuvo de acuerdo que hay quien vota con la cabeza, quien con el estómago y quien con el bolsillo, y que la habilidad de un candidato es segmentar su propuesta para cada público. De todos modos, Escobar le atribuyó una gran importancia al hecho de que Menem pueda anunciar su gabinete completo en los próximos días; es más, mencionó la posibilidad de difundir los 20 principales colaboradores que el candidato llevaría en caso de ser Presidente. Sin duda que, de concretarse, resultaría una jugada audaz en el proselitismo que obligaría a Kirchner a aumentar su oferta porque al conocerse los candidatos a ministros, tras ellos llega el debate de sus medidas iniciales. # Dos hombres, dos mundos Evidentemente son dos estrategias muy diferentes que responden a dos proyectos distintos y que, probablemente, exhiban dos ideas de justicialismo con escasas coincidencias, más allá de la extraordinaria voluntad de poder que tiene cada uno. ¿Qué tiene a su favor Kirchner? ** La aritmética electoral; y ** El antimenemismo de muchos argentinos. ¿Qué tiene en contra? ** El peligro de triunfalismo; y ** El peligro de que la figura de Duhalde le pueda impedir capturar el voto independiente que, en muchos casos, no se lleva bien con Duhalde ¿Qué tiene de su lado Menem? ** Tiene propuestas muy armadas, aún cuando no se compartan, sobre economía y seguridad (los temas con más rating entre el electorado). ** Tiene una mejor imagen en los centros de poder global entre el capital internacional (la influyente página web española ElConfidencial.com tituló el martes "El empresariado ibérico prefiere un Menem conocido que un Kirchner por conocer"). ¿Qué tiene en contra Menem? ** La imagen negativa en gran parte de la población, de muchos de sus amigos, allegados y colaboradores y, sorpresivamente, ahora esto también incluye a Cecilia Bolocco. ** La reacción lenta, algo muy diferente al Menem de los '90; por ejemplo, lo que ocurrió (un triunfo mínimo sobre Kirchner en la 1ra. vuelta) se veía venir pero él decidió negarlo en forma permanente. Todavía es un final abierto.