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"George y Laura": La vida secreta de los Bush
"George y Laura: Retrato de un matrimonio americano" es el libro que escribió Christopher Andersen sobre la pareja presidencial estadounidense.
29 de octubre de 2002 - 08:45
A seguir reproducimos un extracto que MSNBC news publica sobre el libro que tiene como protagonista a los Bush el 11 de septiembre.
Richard Keil, corresponsal en la Casa Blanca y un ex corredor de larga distancia qye charlaba con el presidente mientras corrían. "Hablaba muy cómodo y si no estás en buen estado no podes llevar adelante una conversación mientras corrés". Corriendo, Bush explicó que esa era su forma de hacer frente al stress de su trabajo.
Esta mañana el presidente correrá 4 millas y media, dos vueltas alrededor de la casa en 32 minutos. Después volvió a su suite y se dió una rápida ducha antes de vestirse con su traje gris, camisa azul y corbata. Antes de irse, le dieron su reporte diario de inteligencia. La amenaza del terrorismo era el tema de la mañana, como cada mañana desde que George W. Bush ocupó su cargo.
900 millas al norte, Laura Bush también comenzó su día temprano. En ausencia de su marido, el trabajo de llevar de pase a sus perros era trabajo de la Primera Dama. Después de ello, Laura volvió a la casa para un rápido desayuno con sus suegros
George H. W. Bush y su esposa Barbara que pasaron la noche en la Casa Blanca y estaban a punto de abordar un jet privado a Minnesota para asistir a un compromiso.
Laura siempre tuvo una fácil y confortable relación con el ex presidente y la Primera Dama, pero ellos se daban cuenta de que su hija política estaba preocupada. Esta mañana la ex maestra de escuela
Iba a aparecer antes del Senador Edward Kennedy en el Comité de Salud, Educación, empleo y pensiones para pedir porque se aumente el presupuesto federal para la educación infantil.
Ella se ocupó con más esmero de lo habitual por elegir la indumentaria adecuada para la ocasión: un traje sastre colorado, un collar de perlas de 3 vueltas con aros de perlas haciendo juego.
Laura besó a sus suegros, se fijó de tener lo escencial en su cartera y se embarcó en la limousina de la Casa Blanca hacia Capitol Hill. "Es un lindo día, dijo…" Pero alguien del servicio secreto le dijo que algo terrible acababa de pasar en New York...
Los primeros reportes decían que un avión se estrelló en una de las Torres Gemelas 2 minutos antes.
El presidente pensó "un accidente terrible", mientras caminaba por la alfombra del aula de segundo grado de la escuela en la que estaba.
Se sentó junto a la maestra y detrás suyo había un pizarrón con la leyenda "Leer hace un país grandioso". Hacía menos de 24 horas había estado en una escuela en Jacksonville en donde dijo que declaraba "La guerra al analfabetismo". Sarasota fue el segundo stop para promover su iniciativa promocionando la lectura.
Los 18 estudiantes se sentaron en 2 filas escuchando al presidente cuando alguien dijo al oído de Bush "Un segundo avión acaba de estrellarse en el World Trade Center". "América está bajo ataque".
El presidente, sentado de piernas cruzadas estaba muy alerta porque sabía que cada una de las cámaras grababa sus gestos. "No tengo nadie con quien hablar", pensó mientras trataba de absorberlo todo en un instante". "Por Dios, soy Comandante en Jefe de un país que está siendo atacado".
No había forma de que pudiera reconciliar sus sentimientos de shock y desmayo ante esas noticias tan horribles. Había una mirada de pánico en los ojos del presidente. "Fue un momento surreal", dijo Card later said más tarde. "Era inmediatamente obvio que no era un accidente ni una coincidencia".
Pero con todos los hechos en la mano, George Bush no tenía intención de hacer enojar a los chicos que habían ido a la escuela para leer con el. El resto de la historia que le leyeron los chicos realmente no la registró pero el presidente levantando sus pestañas les dijo "Muy buenos lectores, esto podría ser sexto grado".
Al final de cada capítulo, los estudiantes leyeron la línea "hay más por venir" y en un punto el presidente les preguntó si sabían que significaba. "Algo está pasando"! Varios niños repitieron excitados al unísono. Algo está pasando…
Extracto del libro George y Laura, de Christopher Andersen. Publicado por Harper Collins, Inc.
