Los nuevos estándares de regulación empezarán a aplicarse a partir del 1 de enero de 2012.
Cabe recordar que el banco central de China ya presentó medidas para combatir las altas tasas, ante la alta inflación del país asiático, basadas en subir el coeficiente de caja medio punto. El ente regulador chino establece que las grandes instituciones financieras del país estarán obligadas a reservar el 20,5% de sus depósitos, la mayor cuota fijada hasta el momento por el banco central. Estas medidas entrarán en vigor a partir del próximo 21 de abril.
El sistema bancario chino es sólido. Este miércoles (4/05), el China Securities Journal, publicó que los principales bancos de China están en condiciones de cumplir con la nueva normativa, más estricta sobre las necesidades mínimas de capital divulgada el martes (3/05), por lo que no precisarían de capital adicional a gran escala.
"Los principales bancos comerciales cumplen con los nuevos requisitos con facilidad. La brecha del capital es bastante reducida", dijo un funcionario de la Comisión Reguladora de la Banca de China, citado por el periódico.
En un esfuerzo por limitar los potenciales riesgos de la expansión de crédito, la comisión anunció ayer que fijará en el 1 por ciento la tasa del capital adicional para los bancos de importancia sistemática. Además, fijará en el 11,5% y el 10,5% la tasa mínima de suficiencia de capital para los bancos de importancia sistemática y no sistemática, respectivamente, que deberán cumplir de cara a 2013 y 2016.
Según el funcionario, quien prefirió mantener el anonimato, con el objetivo de satisfacer los nuevos requerimientos, la banca china dependerá principalmente de la acumulación de capital interno durante los próximos 5 años.
"Las nuevas exigencias de la industria no impactarán en gran medida en el mercado financiero, dada la expansión del mercado de capital del país asiático", vaticinó el funcionario.
No obstante, el funcionario advirtió de que los bancos chinos deben prestar mayor atención a la mejora de su estructura y calidad de préstamos, a medida que China trata de optimizar su modelo de crecimiento económico durante el periodo correspondiente al XII Plan Quinquenal (2011-2015), que busca un crecimiento económico más sano y sostenible.
De acuerdo con estadísticas dadas a conocer por la comisión, la tasa media de suficiencia de capital de los bancos comerciales chinos se situó en un 12,2% al final del cuarto trimestre del año pasado.
Como bien resalta
Daniel Barrios, Director General de DEVNET,
si se enfría la economía china (siendo ese el objetivo), mejor que el resto del mundo se consiga sus antigripales.
Recuerda Barrios que el primer ministro
Wen Jiabao, viene exhortando a sus ministros a redoblar sus esfuerzos en el combate a la inflación, aún a costa de enfriar la economía, en los siguientes términos publicados en
Costa Rica Hoy:
"Al cierre del mes de marzo, la inflación trepó al 5.4%, (la más alta de los últimos 3 años) superando ampliamente la meta gubernativa del 4% y con una firme tendencia al alza, teniendo en cuenta que al mes febrero la suba de precios fue del 4.9%. Según muchos analistas occidentales esas cifras no reflejan la realidad que estaría ubicando la inflación anual en casi un 8%.
Las cifras preocupan en si mismas y además porque constatan los escasos resultados de las medidas hasta ahora adoptadas. En los últimos 6 meses, 3 veces el gobierno había modificado al alza las tasas de interés para desalentar el crédito (en particular el hipotecario) y fomentar el ahorro.
No hace mucho, el Banco del Pueblo de Chino (Banco Central) había decretado un aumento en los encajes bancarios al 20.5%, el cuarto desde el comienzo del año.
Recurriendo a palabras inusitadamente duras, Wen no vaciló en definir la situación como “complicada” y plagada de “incertidumbres”, y colocó , como lo hiciera semanas atrás presentando el 12 plan quinquenal (2011-2015) ante la Asamblea Nacional Popular (legislativo), la estabilidad de precios en el primer lugar de la agenda y la principal preocupación de Beijing.
Beijing es consciente que la inflación es el principal enemigo de su economía y también la principal amenaza de la estabilidad social.
China no quiere repetir los eventos del Tiananmen del 1989 ni imitar las revoluciones que hacen tambalear a los gobiernos árabes en el Norte de África y Medio Oriente.
Los éxitos inocultables e indiscutibles de la reforma económica implementada por Deng Xiaoping no solo posicionaron a China como la segunda economía del mundo, arrancaron de la miseria a más de 800 millones de personas, sino que además el crecimiento económico ha sido el gran factor de estabilidad política y armonía social en un país de 1300 millones de habitantes, más de 90 minorías étnicas, decenas de religiones y cultos y con flagrantes desigualdades entre la ciudad y el campo y en el acceso a la riqueza generada.
Es precisamente ese 10% de crecimiento anual el que ha permitido y justificado un modelo político y una forma de gobierno donde un solo partido detenta el 100% del poder.
Cabe recordar que el Banco Central dio a conocer el 17/04 que las reservas internacionales, al 31/03, aumentaron de US$ 200 mil millones en el primer trimestre del 2011, superando los US$ 3 billones de dólares (un aumento anual del 24.4%) que lo confirman el más grande poseedor de divisas extranjeras del planeta, triplicando al Japón que lo sigue cada vez más de lejos.
La composición de las reservas en poder del banco central es un secreto de estado, pero es también un secreto a voces que, – a pesar que el gobierno en los últimos años ha diversificado su cartera de inversiones buscando mejores tasas de retorno- la mayor parte de las mismas son bonos del tesoro y otros instrumentos de deuda de USA.
“El volumen de reservas internacionales supera los niveles de nuestras necesidades” enfatizo el presidente del banco central en una conferencia en la prestigiosa universidad de Tsinghua de Beijing.
Este nuevo record supone un ulterior exceso de liquidez que presiona significativamente al alza de los precios de los bienes de consumo y el mercado inmobiliario, agrego Zhou Xiaochuan.
Una nueva justificación para reforzar ulteriormente las políticas monetarias restrictivas que llegaron del frente de la economía real.
El PBI de la República Popular, también a marzo pasado, creció a una tasa anual del 9.7%, sin duda la más importante entre las mayores economías del mundo.
Mientras USA y Europa se baten en una batalla sin tregua para recuperar ritmos aceptables de crecimiento, el dragón extrema las medidas para ponerle frenos a su economía y corre a reparos para combatir una inflación que desvela a los gobernantes de Beijing.
China registró un crecimiento promedio del 10.48% durante la década pasada, de todas maneras este impresionante e inédito aumento del PBI no fue suficiente para erradicar los problemas estructurales de su economía, los desequilibrios entre consumo e inversión, demanda externa e interna, baja productividad en algunos sectores de la industria, así como, las desigualdades en la distribución del ingreso.
Precisamente el 12 plan quinquenal (2011-2015) aprobado el mes pasado por la asamblea legislativa, prevé un crecimiento del 7% anual, reflejando un cambio sustancial de un modelo, hasta ahora orientado obsesivamente en el crecimiento, por uno nuevo que priorice la calidad, la eficiencia, la competitividad, el consumo doméstico, las políticas sociales (vivienda, educación, salud y seguridad social), la sustentabilidad ambiental.
El modelo de crecimiento extensivo, basado en la competitividad de los bajos salarios e intensidad del capital trabajo, está llegando a su fin y este gobierno, y el que se inaugura el año próximo, se apresta a sustituirlo por lo que el Presidente Hu Jintao denomina “desarrollo científico” o “crecimiento inclusivo”, es decir un desarrollo sustentable, respetuoso del medio ambiente, un estado de bienestar y un sistema más democrático y participativo.
Un enfriamiento pilotado de la segunda economía del planeta, principal exportador y segundo importador mundial, supondrá un resfriado global y en particular para las llamadas “economías emergentes” principales beneficiarias del boom de precios de los productos básicos y materias primas demandados por China.