Además, una serie de mails, revelados por la prensa y que fueron enviados por ellos a sus familias revelan las extremas condiciones en las que se encuentran: "Llorar es inútil. Si estamos en el infierno ahora todo lo que se puede hacer es trepar hasta el cielo. Por favor, tengan cuidado con la fuerza oculta de la energía nuclear. Me aseguraré de que vayamos a recuperarnos", registró uno de los correos.
"Llevamos en los trabajos de reparación desde que ocurrió el terremoto (...) La ciudad en la que vivo, Namie-machi, fue arrasada por el tsunami. Mis padres fueron arrastrados por el tsunami y aún no sé dónde están (...) Estoy encadenado en un trabajo extremadamente duro bajo estas condiciones mentales. ¡No puedo más!", se angustió unempleado en Fukushima.
La empresa ha anunciado que "hasta que no haya uno (medidor o dosímetro) para cada trabajador, van a reducir el número de ellos que trabajan en la planta". En declaraciones a NHK, uno de los trabajadores que ya ha abandonado Fukushima afirmó que sólo hay 1 o 2 medidores por cada grupo de trabajo, con lo que no siempre pueden medir a cuánta radiación están expuestos.
Sólo los jefes de las cuadrillas cuentan con un medidor, lo que aumenta el riesgo de exposición del resto de trabajadores.
Los 300 trabajadores, entre bomberos y personal, que desde el pasado 11 de marzo trabajan en turnos rotatorios de 50 para atajar la crisis de la central de Fukushima sólo "esperan morir" ante los altos niveles de radiación a los que estuvieron y están expuestos.
En Japón se revelaron las condiciones extremas en las que viven estos samurais del siglo 21: 2 comidas al día y durmiendo cubiertos por una capa de plomo y una manta en cualquier lugar de la central.
Los esfuerzos de las trabajadores se centran ahora en vaciar tanques a fin de almacenar el agua contaminada con la radiación, que ha inundado varias zonas de las unidades 1, 2, 3 y 4 y dificulta las labores para enfriar los reactores.
Además, está previsto que TEPCO comience ya a rociar con resina algunas zonas de la planta para evitar que el polvo radiactivo se extienda con el viento y la lluvia. En 2 semanas deberá vertir sobre la planta nuclear de Fukushima un total de 60.000 litros de resina.
Los temores sobre posibles fugas en la planta aumentaron después de que se hallará restos de yodo radiactivo en el agua de mar en niveles que superan 4.385 veces el límite legal. Además, la contaminación radiactiva en el agua subterránea debajo del reactor 2 está 10.000 veces por encima de la normativa sanitaria del Gobierno.
Sin embargo, la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón afirmó que los datos sobre la contaminación del agua subterránea de Fukushima, que según TEPCO mostró niveles de yodo radiactivo 10.000 veces sobre el límite legal, no son confiables, y que los análisis del agua cerca del reactor 1 de la central deberán ser revisados a la baja, ya que se han detectado errores en los programas de mediciones de TEPCO para materiales como telurio, molibdeno o circonio.
Hidehiko Nishiyama, portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear, calificó de "extremadamente lamentable" que la operadora haya ofrecido por 2da. vez datos incorrectos de radiación en la planta en apenas 1 semana.
El domingo 27/03, la eléctrica dijo que había detectado una concentración de radiactividad 10 millones de veces superior a lo normal en el agua que anegaba una zona del edificio de turbinas del reactor 2, pero después precisó que el dato era excesivo y debía ser analizado de nuevo.
"TEPCO afronta una grave situación y no está cumpliendo las expectativas de quienes están muy preocupados por la compañía. Sus datos deberían ser fiables", dijo Nishiyama, citado por la agencia local Kyodo.
El Gobierno de Japón planifica asumir el control de la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) a través de una inyección de fondos públicos, aunque es poco probable que exceda el 50%, según fuentes gubernamentales citadas por el diario nipón Mainichi. "Si la participación va más allá del 50%, será una estatización. Pero eso no es lo que estamos considerando", dijo el funcionario. .
TEPCO, por su parte, ha indicado que no tiene conocimiento de que el Gobierno de Japón planee inyectar fondos públicos en la entidad. La eléctrica ha considerado que este no es momento para emprender una reestructuración de su organigrama, dadas las dificultades que afronta por la emergencia nuclear desatada en la central de Fukushima-1, cuya gestión está a su cargo.
Las acciones de Tepco, sin embargo, han comenzado a subir en torno al 4%, tras conocerse el rumor.
En tanto, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) dijo que los límites seguros de radiactividad han superado un radio de hasta 25 kilómetros de distancia de la planta, e instó al Gobierno a reconsiderar su zona de exclusión que ahora está en 20 kilómetros.
Además, la empresa eléctrica pública de Japón (Tepco) ha informado del hallazgo de una bolsa de agua con yodo radiactivo a 15 metros de profundidad en la central nuclear de Fukushima.
Estos niveles hacen sospechar que la radiación se está filtrando de forma continua al mar, aunque los ingenieros y el resto del personal desconocen la existencia de vías de filtración.
Con estas cifras sobre la mesa, el OIEA urge al Gobierno a considerar la posibilidad de ampliar la zona de evacuación. Las autoridades recomiendan a los habitantes en un radio de entre 20 y 30 kilómetros de la central que se refugien en lugares más lejanos o no salgan de sus casas, pero no ha dado orden para el desalojo.
El OIEA ha pedido al Gobierno nipón que se revise esa situación, aunque el organismo de seguridad nuclear japonés ha precisado que no fue presentada de forma oficial.