El análisis de Eduardo Segovia sigue así:
"Las otras 2 partidas que crecen de forma notable son los depósitos en bancos centrales (donde la banca europea guarda el dinero pese a su baja remuneración en vez de prestarlo en el interbancario), que crece desde €69.200 millones hasta €84.000 millones; y la cartera de negociación, sobre todo deuda pública, donde hay un salto de €180.500 millones hasta €191.400 millones. El crédito, en cambio, se reduce ligeramente desde €773.000 millones a €772.000 millones. Hay que tener en cuenta que estas cifras se refieren al conjunto del grupo en todos los países en los que opera.
En cambio, sí se aprecia un notable aumento del crédito en la entidad dirigida por Francisco González, ya que éste pasa del €360.700 millones a €369.900 millones, pese a que incluso en el último trimestre su consejero delegado, Ángel Cano, reconoció que habían cerrado el grifo. "Los grandes bancos españoles tienen mucha presión para seguir dando crédito y muchos intereses en empresas a las que interesa mantener vivas", explicaba el citado banquero de inversión.
Las partidas que se incrementan en el Santander también lo hacen en BBVA, aunque en menor medida: los depósitos en bancos centrales crecen en 3.800 millones, la cartera de negociación lo hace en €5.500 millones y los activos materiales, en unos €500 millones. En este caso, además, es apreciable el incremento del activo intangible, que pasa de €7.800 millones a €10.000 millones debido a la elevación del fondo de comercio por sus recientes adquisiciones.
Santander se financia a corto y BBVA, a largo
Estos incrementos del activo suponen una mayor necesidad de pedir prestado dinero para financiarlo, bien a los clientes mediante depósitos, bien a los mercados mayoristas. En lo que respecta al Santander, este aumento se ha concentrado en la llamada cartera de negociación, que pasa de €157.900 millones a €168.700 millones, un aumento concentrado en depósitos recibidos de otras entidades. Por el contrario, los depósitos de la clientela bajan en 5.500 millones y las emisiones de deuda lo hacen en unos € 12.000 millones. También crece en unos € 8.000 millones la apelación al BCE o a otros bancos centrales.
BBV, por su parte, ha preferido una financiación más estructural y, además, está reduciendo la ratio créditos/depósitos, el gran objetivo confeso de todo el sector financiero español. Así, los depósitos de los clientes aumentan muy notablemente, €27.000 millones, mientras que sus emisiones se reducen en €11.000 millones. La cartera de negociación crece €3.000 millones y la apelación al BCE se mantiene estable.
Más liquidez... y más capital
Sea por la vía que sea, este aumento del balance requiere un endeudamiento cada vez mayor, y eso supone un incremento muy notable de los costes financieros ya que la liquidez es escasa y cara, como es bien sabido, con unos depósitos que empiezan a aproximarse al 5% y una financiación interbancaria cada vez más complicada, mientras que las emisiones que se han podido hacer este trimestre, las primeras desde marzo, han sido mínimas. Una situación insostenible, por tanto, y que terminará por obligarles a reducir el balance, según los expertos.
Asimismo, este aumento de balance eleva los requisitos de capital, máxime con las nuevas exigencias del 9% impuestas por la EBA (Autoridad Bancaria Europea). Aunque el cómputo del capital es distinto que el de las cuentas de la semana pasada, la tendencia es ilustrativa: Santander ha incrementado sus fondos propios en €2.000 millones hasta €78.200 millones en el último año, mientras que BBVA ha hecho un esfuerzo mucho mayor de €7.000 millones hasta €39.800 millones. Tal vez por eso, este último es el único banco español al que EBA reduce sus necesidades de capital (hasta €6.329 millones), mientras que las de Santander se incrementan hasta €15.302 millones."