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'Una valija y la dispersión mental'

A continuación, un UR realiza un muy interesante análisis acerca de la actitud del Gobierno K respecto al escándalo de la valija.
En la regla V de su célebre "Discurso del Método", Descartes señala que "el método, consiste en el orden y la disposición de los objetos sobre los cuales hay que centrar la penetración de la inteligencia para descubrir alguna verdad. Nos mantendremos cuidadosamente fieles a él –dice-, si reducimos gradualmente las proposiciones complicadas y oscuras a proposiciones más simples, y luego,  partiendo de la intuición de las que son las más simples de todas, procuramos elevarnos por los mismos escalones o grados al conocimiento de todas las demás." Según el filósofo, el fin de cualquier análisis debe consistir en dar a la mente una dirección que permita formular juicios sólidos sobre todo lo que se nos presenta a la vista. Estas reflexiones nos han venido a la mente a raíz del episodio que se ventila en estos días en nuestro país, respecto del maletín del malhadado Antonini Wilson. La reacción desaforada de la nueva Presidente y sus habituales espadas Fernández, -apegados como siempre al lenguaje admonitorio y las acusaciones sin distingos de matices-, comenzó a diseminar el producto de sus aerosoles verbales sin continencia alguna. Asistimos también a los cabildeos de otras expresiones públicas que han contribuido a confundir y confundirse respecto de estas cuestiones, si no se emplean métodos analíticos ordenados por medio de una fórmula racional y simple. Trataremos de ser concretos: • El día 4 de agosto de 2007, llegó, en la madrugada de Ezeiza, un avión rentado y fletado por el gobierno Argentino desde Venezuela. Hecho comprobado. • En dicho avión, viajaban funcionarios venezolanos y argentinos de alto rango. Hecho comprobado. • Uno de los integrantes del vuelo resultó ser un señor Antonini que portaba una valija con 800.000 dólares en efectivo. Hecho comprobado. • La portación de esta suma de dinero ameritaba suponerlo incurso en las siguientes posibilidades: a) acción de lavado de dinero; b) infracción aduanera; c) contrabando; d) cualquiera de las tres combinaciones anteriores, más el hecho de haberle mentido en primera instancia a la revisora de equipajes. Hecho comprobado. • Inexistencia de retención o confinamiento del señor Antonini por parte de ninguna autoridad Argentina. Hecho comprobado. • Permanencia en libertad y sin vigilancia ni proceso del señor Antonini durante los tres días que mediaron hasta que continuó viaje a Uruguay. Hecho comprobado. • Tibio silencio del gobierno argentino al respecto, emitiendo solamente un comunicado de balbuceante autobombo por la presteza con que se detectó el incidente (en apariencia, pura casualidad por lo que luego se ha sabido). Hecho comprobado. • Silencio absoluto ante la opinión pública desde el mes de agosto  hasta que ha estallado la investigación sobre este tema por parte del FBI en los Estados Unidos. Hecho comprobado. Con estos datos ordenados de la manera creciente que hubiera recomendado Descartes, nos preguntamos: ¿estamos realmente frente a una operación basura como nos quieren hacer creer? En su caso, ¿de quien? ¿no habíamos hecho lo necesario para dejarle "la pelota picando en el área" a cualquier centro delantero medianamente adiestrado? ¿o el gobierno argentino estaba demasiado interesado en esconder la prosecución de estos hechos y había comenzado a montar su operación "humo blanco" (o negro, tanto da)?
Siguiendo con el análisis metódico, continuamos diciendo:
• Independientemente del destino del dinero, ¿no era una buena oportunidad para demostrar nuestra revalorización de la justicia independiente y de la celeridad de la misma? • Si el matrimonio K ignoraba (¿) el destino de los fondos del maletín, ¿no hubiera sido una buena chance para abortar una irregularidad de tal magnitud? • Si los lenguaraces Fernández, en vez de emplear tiempo en recortarse defectuosamente el bigote, hubieran puesto en marcha la maquinaria de sus atribuciones EN FORMA PUBLICA Y NOTORIA, ¿no hubieran contribuido a la credibilidad del matrimonio gobernante? • Una actuación tan desprolija e ineficaz, ¿no resulta una mala apuesta para remontar las cuestiones aún pendientes de resolución? La razón es cosa de todos los hombres y no patrimonio restricto de la escuela o del grupo de los doctos. Por lo tanto, esto nos permite inferir que acontecimientos como los que conmueven a la opinión pública derivando hacia senderos sospechosos, provienen en este caso de dos razones fundamentales: una, que estarían signados por el ocultamiento liso y llano de la verdad; la otra, que constituirían una inexplicable conducta de dispersión del pensamiento perteneciente a una errónea estructura básica de nuestra cultura. Sobre alguno de los dos supuestos anteriores, cualquier otro actor interesado, hubiera podido, eventualmente, construir una estrategia personal que desdibujara la esencia de la verdad. Los K viven el mismo ensimismamiento en que se hallan inmersos muchos compatriotas casi todo el tiempo, viendo fantasmas que no son más que caprichosas proyecciones de una falta total de sujeción a las reglas del orden del pensamiento. No cabe duda, que a partir del desconocimiento supino de la esencia de la realidad, cualquier fantasía o fabulación es posible, provenga de donde proviniera. De tal modo, venimos representando desde hace muchos años como sociedad, -con fruición casi enfermiza-, el papel de víctimas del destino y de algún eje del mal que decimos parecería estar acechando a nuestro país en forma permanente, para causarnos algún daño. No en vano, una gran mayoría de los votantes de octubre próximo pasado decidieron elegir a quienes mejor parecen representar la esencia de esta idiosincrasia colectiva de persecución. La que sostiene siempre, como acto reflejo instantáneo, la supuesta maléfica influencia en contra nuestro del "imperialismo y la globalización". ¡Por favor! CARLOS BERRO MADERO

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