El periodista se refirió a su supuesta muerte, anunciada en Twitter, al decir que pudo reírse de la situación "porque estaba vivo" y relató: "Que te operen es feo, porque es violento, te cortan, perdés la conciencia... pero no tuve miedo".
Con respecto a su adicción al cigarrillo, contó que está fumando menos. "El pucho no tiene nada que ver con lo que tengo de manera directa", indicó. Aclaró que piensa dejarlo, pero que no puede hacer todo junto. "No puedo con las dos cosas a la vez. Aunque tengo claro que el cigarrillo no es bueno y debo dejarlo", admitió.
Pero, ¿qué es la diálisis?
Es un proceso por el que se produce un filtrado artificial de la sangre. Mediante este tratamiento, que se realiza habitualmente tres veces por semana, se retiran los elementos tóxicos del torrente sanguíneo cuando los riñones pierden su capacidad.
Cuando una persona perdió el 90 por ciento de la función renal se la considera un enfermo de insuficiencia renal crónica. Para estabilizar al paciente se pueden hacer dos clases de diálisis: la hemodiálisis y la diálisis peritoneal.
Antecedentes
Las enfermedades renales son comunes, riesgosas y tratables. Cada día nuestros riñones procesan alrededor de 200 litros de sangre, la depuran, ajustan su composición química a la adecuada para mantenerse sano, sintetizan y procesan hormonas, contribuyen a controlar la presión arterial, la producción de glóbulos rojos, la salud de los huesos, entre otras funciones trascendentes para la vida.
En general, el paciente que tiene un mal funcionamiento renal en las fases iniciales no tiene síntomas claros. En estadíos avanzados, pueden aparecer el cansancio, la hipertensión arterial, la anemia, los trastornos osteomusculares y hasta neurológicos, puntualiza el médico. Orinar muy seguido, con espuma y tener mucha sed, también son síntomas que se repiten entre los enfermos renales. En tanto, la hiperlipidemia, la presión arterial elevada, el tabaquismo y el sedentarismo, son factores de riesgo.