El lúpulo de la cerveza retrasa el envejecimiento
La investigación "El lúpulo contenido en la cerveza, su efecto antioxidante en un grupo controlado de población", se llevó a cabo en tres monasterios cistercienses de la provincia de León.
El objetivo de dicha investigación era analizar la relación entre el consumo de una bebida rica en compuestos antioxidantes y los parámetros sanguíneos del metabolismo oxidativo, y su relación con el metabolismo lípido y los parámetros de inflamación.
En total 50 monjas de clausura fueron sometidas a la prueba. Los resultados del trabajo demuestran que "la cerveza sin alcohol retrasa el envejecimiento", según afirmó el miembro del equipo de investigación y catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, doctor Antonio Villarino.
Por otra parte, los responsables aseguraron también que quedó comprobado que el lúpulo influye positivamente en algunos parámetros de riesgo cardiovascular, ya que disminuye los niveles de colesterol total y triglicéridos. A su vez, recordaron que la cerveza es el único producto alimentario que utiliza el lúpulo en su elaboración.
La investigación se llevo a cabo en un grupo dietéticamente controlado, de edad avanzada, al que tras la fase inicial en que se realizó el "lavado de alcohol" (abstinencia durante 30 días), se le administró cerveza sin alcohol.
Los especialistas suplementaron su dieta con 500 miligramos de cerveza diaria durante 45 días y, tras 6 meses sin consumir esa bebida, se les administraron dos cápsulas de lúpulo por un período de 30 días.
Una vez recogidas muestras de sangre, al término de cada una de las fases descriptas, se procedió al tratamiento inicial de las muestras, a las que se les aplicó determinación de triglicéridos, de colesterol total, de HDL colesterol, de LDL colesterol y oxidada, de proteína C reactiva, de factores de complemento C3 y C4, de interleukinas, del contenido de grupos carbonilo en proteínas plasmáticas, de tocoferol en plasma y del factor de necrosis tumoral, entre otros.
Además de lo citado, tras la ingesta de cantidades moderadas de este tipo de cerveza se redujeron los niveles de colesterol total y LDL oxidada, siendo estos unos de los principales factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y en los procesos de inflamación. Asimismo, disminuyeron los niveles de LDL oxidada, proteína C reactiva, interleukina-6 y la fracción C3 del complemento.
El lúpulo, que le otorga el característico sabor amargo a la cerveza, se viene utilizado desde la antigüedad tratar distintas dolencias y enfermedades por su acción antibacteriana, su actividad antiinflamatorio y sus propiedades sedantes y diuréticas.
