En parte por este renunciamiento a exhibir el mejor fútbol y otro poco por las limitaciones a que obliga la economía del subdesarrollo que reina en Latinoamérica, las instituciones deportivas del fútbol profesional oscilan entre lo regular y lo miserable. El club más exitoso en el hemisferio puede alcanzar un volumen de negocios equivalente a un club europeo de 2da. división, o sea de 3ra. categoría.
Y quienes deben velar por la evolución de "la pasión de multitudes" son dominados por la inacción. Entonces, pese a la pasión, se tolera y hasta se promueve que cada vez asista menos público a los estadios, eliminando un importante ingreso financiero por los clubes.
En parte por los recurrentes, cíclicos, casi estacionales problemas socioeconómicos por los que atraviesa la región, sumados a la inseguridad que se vive en varias de las sociedades latinoamericanas, la asistencia de público a los estadios se ha reducido considerablemente durante las últimas décadas.
Por ejemplo, en Brasil, de acuerdo a las estadísticas compiladas por la consultora Deloitte, la asistencia a los estadios pasó de un promedio de 16.000 espectadores en los ‘70 y ‘80 a 12.000 en la última década.
Mientras que en los torneos europeos se venden en promedio 20.000 entradas por partido, en la Argentina se expenden 10.600.
En Europa ocurrió un notable incremento en la asistencia promedio a los estadios de Inglaterra. Desde 1992, año de la creación de la ‘Premiership’, se pasó de 21.159 aficionados por partido, a 33.887 en la temporada 2005/06. Según Deloitte, el porcentaje de ocupación de los estadios durante 380 partidos jugados, fue del 90% en promedio.
Esto permite un aprovechamiento de la infraestructura, una amortización de la inversión, y una menor dependencia de la venta de los mejores o de los derechos de televisación para financiar ‘la pasión’.
Estos números explican porque varias entidades europeas, comoArsenal o Chelsea de Inglaterra o el alemán FC Bayern München (Bayern Munich) hayan invertido importantes sumas de dinero para aumentar la capacidad de sus estadios o para construir nuevos.
Si se considera que en la Argentina y Brasil la capacidad media de los estadios es de 35.000 espectadores, se concluye que sólo se utiliza, en promedio por partido, el 30% de los estadios. En Chile es peor: 20%. Entonces el fútbol es "pasión" pero no es show. O no hay cómo pagar la entrada al show.
Los equipos argentinos que históricamente más entradas venden son Boca Juniors y River Plate, con entre 350.000 y 310.000 espectadores por torneo, respectivamente (media temporada cada una, o sea entre 700.000 y 620.000 entradas anuales) cuando deberían ubicarse por arriba de 1,2 millón.
El fútbol no puede escapar a las reglas generales: en una sociedad subdesarrollada, el fútbol también lo está. Lo que resulta preocupante es que no se emprendió ninguna acción para modificar la estructura mediocre.
ADIÓS A LOS MEJORES
En los países europeos, los clubes son, en su mayoría, sociedades anónimas, mientras que en Latinoamérica –pese a la ‘Ley Pelé’ en Brasil, que promovió esa figura jurídica-, los clubes son asociaciones civiles sin fines de lucro.
La diferencia no es menor. En una sociedad anónima, los directivos tienen responsabilidades civiles, comerciales y penales sobre el resultado de la administración, que no ocurren ante la deficiente administración de las asociaciones civiles sin fines de lucro. Cuando los clubes son sociedades abiertas, o sea que cotizan en Bolsa, las exigencias son aún mayores. Solamente así se explica que en el fútbol italiano explotara el escándalo de la compraventa de resultados, que llevó a la Juventus, propiedad de la poderosa familia Agnelli, a descender a la 2da. División.
En el informe anual ‘Football Money League’ desarrollado por el Sport Business Group, de la consultora Deloitte, en febrero de 2006, se publicó un ranking de los 20 clubes europeos con mayores ingresos. ¿Cómo es la estructura de financiamiento de esas instituciones?
De las entidades que participan en las ligas europeas más reconocidas:
España, Italia e Inglaterra, se desprende que:
• 8 equipos de Inglaterra integran el ranking: Manchester United, Chelsea, Liverpool, Arsenal, Newcastle United, Tottenham Hotspur, Manchester City y Everton. En promedio, el ‘portfolio’ de ingresos de estos clubes proviene 34% por ingresos de taquilla, 38% por venta de las transmisiones deportivas y 28% de operaciones comerciales (merchandising, franchising, sponsors).
• De Italia clasificaron 5 equipos: AC Milan, Juventus, Internazionale de Milan, AS Roma y SS Lazio. En esta caso, la ecuación es inversa: 57% por transmisiones televisivas y radiales, 16% por venta de boletos y 27% por operaciones comerciales.
• De España aparecen 3 clubes: Real Madrid, FC Barcelona y Valencia. En promedio, el 29% de los ingresos de estos equipos previene de los partidos, 40% de las transmisiones de radio y TV, y 31% de las operaciones comerciales.
En los clubes latinoamericanos, en cambio, el resultado financiero depende del libro de pases, dado que las transferencias de jugadores (el éxodo forzoso del talento) resultan la mayor fuente de ingreso con la que cuentan los clubes de la región.
El sistema se encuentra mal estructurado y es perverso porque condena al público a renunciar a los mejores actores del espectáculo, y a los clubes a ceder posiciones de liderazgo global.
Si se quitara el ingreso por venta de jugadores, la estructura de financiamiento de las principales entidades deportivas de la Argentina, Brasil y México, sería: 31% de la venta de entradas y cuotas sociales, 35% de las transmisiones por TV, y 34% de los sponsors, publicidad, merchandising, etc.
Pero no es verdad. La expulsión forzosa de talento es lo que prevalece.
LA COMPRAVENTA
En la Argentina, Brasil, México y otros países latinoamericanos, el fútbol es "pasión de multitudes". Es el deporte más popular y se encuentra muy arraigado en la cultura de estos países.
Latinoamérica organizó la 1ra. Copa del Mundo (en Uruguay en 1930, que ganó el local). Brasil es el máximo ganador de los torneos cuatrienales de la Federación Internacional de Fútbol asociado. Y organizará la Copa 2014.
En el informe ‘Football Money League’ de febrero de 2006, se señaló que en la 1ra. edición del trabajo, en 1996/1997, los ingresos sumados de los 20 equipos con mayor facturación en Europa ascendían a € 1,2 billón; mientras que en la temporada 2004/05 se logró superar los € 3 billones. En menos de 10 años el negocio creció más de 150% en euros, corroborando la fascinación que ejerce el fútbol desde lo deportivo y lo social.
Latinoamérica es un enorme ‘semillero’ de habilidosos jugadores... que por carencias en la estructura socioeconómica necesaria para contenerlos, emigran de los países de menor desarrollo relativo a los de mayor desarrollo y capacidad adquisitiva.
Los ingresos alcanzados a través de las transferencias de los derechos federativos de los jugadores resulta el eje de las finanzas de los clubes que sostienen el fútbol profesional latinoamericano, con operaciones como los US$ 50 millones que pagó el Real Madrid por el brasileño Robinho -del Santos FC-, o los US$ 25 millones que pagó el Atlético de Madrid por Sergio Agüero -de Independiente de Avellaneda, entre otros. Real Madrid acaba de pagar US$ 12 millones por el juvenil Gonzalo Higuaín que comenzaba a consolidarse como jugador titular.
ARGENTINA
La consultora Deloitte evaluó la economía de los clubes de 1ra. división de la Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay en un trabajo titulado ‘Latin American Football Money League’: el 50% de los ingresos de los clubes de 1ra. división del fútbol argentino resulta de la transferencia de futbolistas.
En los últimos tres años, los clubes argentinos y los representantes de los jugadores han abierto nuevos mercados en reemplazo de las ligas italianas y españolas que demandan mucho menos sus jugadores. Así hoy hay jugadores argentinos en Rusia, México, Israel, Japón, Turquía, etc.
Los derechos de transmisión de los partidos (la televisación), resultan el ingreso Nº2 ( 22%), seguido por los ingresos por recaudación que incluye abonos y palcos con (12%), cuotas sociales (6%), y publicidad y concesiones (10%).
Los clubes argentinos han devenido en ‘fábricas de jugadores’ que abastecen a otros mercados. Los clubes latinoamericanos en general son, junto a los clubes africanos, las divisiones inferiores de los equipos líderes en diferentes países.
De todos modos, desde el fracaso en el Mundial Corea Japón 2002 a la fecha, el valor promedio de las transacciones ha registrado una caída:
> US$ 3,3 millones en 2004;
> US$ 2,5 millones en 2005; y
> US$ 2,2 millones en 2006 (la excepción fue el pase de Agüero al Atlético Madrid por US$ 25 millones).
Esto se explica en
> una menor demanda de jugadores de la otrora poderosa Liga Italiana, que había establecido un ‘piso’ elevado para transacciones luego investigadas por supuesto ‘lavado de dinero’);
> un descenso en la cotización de los jugadores argentinos respecto de, por ejemplo, los jugadores brasileños;
> un menor destaque de los jugadores argentinos en las grandes ligas durante las temporadas más recientes;
> el cambio de destino de los jugadores argentinos hacia mercados menos pudientes; y
> la devaluación del peso en 2002, que provoca que los interesados oferten menos dinero aún cuando un jugador no es un ‘commodity’.
Igualmente, a los clubes argentinos les sigue resultando rentable la coyuntura del mercado de compraventa de derechos federativos.
River fue el club más vendedor, por excelencia, pero el dinero fue mal utilizado y, además, ha tenido alguna dificultad en sostener su ‘fábrica de jugadores’.
Boca ha emparejado a River como vendedor de jugadores, en los últimos años, y ambos son seguidos por los clubes rosarinos (Newell’s Old Boys y Rosario Central), y otros que se han caracterizado por ser cuna de talentos como Argentinos Juniors, Banfield, Estudiantes de La Plata.
De acuerdo a Deloitte, respecto a los ingresos provenientes por la transmisión de los partidos, hasta el período de análisis (2005) los clubes argentinos recibían un total de $93,5 millones (equivalente a US$ 30 millones, aproximadamente) correspondientes a la competencia oficial del torneo de 1ra. División. Al monto mencionado hay que sumarle los partidos de las copas de verano y lo que cada club obtiene por su participación en las copas internacionales (Libertadores, Sudamericana, etc.).