Jorge Asis Digital ha iniciado una serie de notas acerca de un tema muy importante: el poder vacante en la Argentina. Néstor Kirchner, para el autor, tiene un futuro que nunca será tan bueno como el pasado. Hugo Moyano comenzó su derrumbe. Y Héctor Magnetto pelea con 'la Parca', bastante mejor de lo que muchos esperaban pero es una batalla de final incierto.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (
JorgeAsisDigital). El Poder real, en Argentina, está vacante.
En el Portal se escribió, en su oportunidad, que los tres hombres más poderosos del país son Néstor Kirchner, Héctor Magnetto y Hugo Moyano. En ese orden.
Por distintos motivos, los tres se encuentran averiados. Se abre entonces el juego.
En un país en que ningún político, en el fondo, tiene nada. En que todo está para rehacerse.
El Poder, en definitiva, está servido. Para quien lo quiera.
De las averías de Kirchner el Portal suele ocuparse con asiduidad.
Con el boleto picado, por el Cardenal Bergoglio, Kirchner tiene que aspirar a una retirada, al menos decorosa.
Profundiza su decisión racional de rajar. Y no dejar, siquiera, a su conyugue.
Al tomar conciencia de la magnitud de su inoperancia, Kirchner consolida, según nuestras fuentes, la adecuada decisión de escaparse de la tentación reeleccionista.
Al contrario, hay que impedir que los Kirchner se salgan, consagratoriamente, con su ilusión.
No se le puede facilitar, en puente de plata, la partida. Ni por el colon abrumado. Ni por el deseo del civismo ejemplar.
Kirchner elaboró, meticulosamente, demasiado daño para la nación (véase la primera parte, "Como la cigarra"). Como para aspirar, lo más pancho, a la mansa dignidad del alejamiento. Que puede ser, incluso, legítimo. En virtud del derecho institucional de rajarse.
Con el propósito de disfrutar, lejos de la turbulencia generada, y del desastre a legarse, de las bondades del SRA (Sistema Recaudatorio de Acumulación).
Los distraídos mayoritarios, a los efectos de descalificar el mero planteo de la Operación Raje, suelen acudir a dos interpretaciones escandalosamente primarias.
1.- Si se va, no tiene a nadie a quién dejar.
2.- Sabe que, si se va, va preso.
Al respecto, habrá que esperar el próximo despacho (Manténgase conectado).
Las tratativas adelantadas
En cambio, Héctor Magnetto se encuentra infortunadamente averiado por sus cuestiones sanitarias.
Aunque alcance a reponerse de las nanas, gracias a las intervenciones eficaces de "la quimio".
Aunque presida reuniones de gambeta corta. Y prescinda de las juntas de aliento largo. Y pueda simular, aún, sus honrosas dificultades expresivas.
Y aunque prepare, por último, el nepotismo, a través del sobrinito.
Nunca va a ser como antes. Sin Magnetto al comando, el Grupo Clarín mantiene el futuro, fragmentado, de Yugoeslavia.
La declinación empresarial, irremediablemente, avanza. Sobre la insolvencia gestionaria de las segundas líneas del Grupo que acumula, hasta amontonarlas, históricas responsabilidades.
Sin embargo, las culpas de la historia persisten, todavía, en el desconocimiento. En virtud del incalculable poder, prepotentemente extorsivo.
El raquitismo institucional del país debe entenderse, en simultáneo, como causa y consecuencia del cuantioso poder acumulado por el Grupo.
Porque ni Kirchner, ni casi nadie, en la sociedad comunicacional del espectáculo, puede aguantarle, a Clarín, el rigor de cinco portadas violentamente adversas. Ni siquiera un informe de media hora de Telenoche del 13. O la repetición de titulares a cada treinta minutos de TN. Las apretadas de Radio Mitre.
Semejante poderío se reserva la seguridad del horizonte anárquico. El de un monstruo a la deriva, con Valium.
La cuestión que, a menos de media máquina, entre Chicago y Buenos Aires, Magnetto aún funciona, con piloto automático.
Hasta controlar, a pesar de las averías, los atisbos empresariales de la balcanización.
Aunque Clarín se sitúe, invariablemente, a la retaguardia del impulso informativo. De todos modos, Magnetto sabe que, si Kirchner decide continuar, y se impone a los sparrings, tendrá, inexorablemente, que ir por ellos. Por el Grupo.
Aunque el Alberto, y hasta "el Presi", mantengan, con Rendo, un diálogo huecamente positivo.
Aparte, los cretenses presidenciales, en la audacia de su fervoroso amateurismo, cometieron el error de tantear el terreno vedado. Con información putrefacta, acerca de la intimidad del esófago del paciente convertido en objetivo.
El error de los cretenses de Palermo Viejo consistió en inmiscuirse, en los pasillos financieros. Por intermedio del banquero, al que se llama "el Moneta del futuro". Con sugerencias de ofrecimientos adquisitorios. Mientras tanto Magnetto recibía, algo averiado, en cierto departamento de Chicago, un exclusivo servicio diferencial de sondas y de sueros. Cuando andaba, el CEO, en tratativas con la Parca. Tratativas que suponían, los cretenses de Palermo, bastante adelantadas.
La Banelco de Moyano
Quiroz, el cohetero marginal, alias Madonna, es "la banelco" de Moyano.
Como si fuera un bumerang, Quiroz representa el significado político de aquel hallazgo.
De cuando la sentencia letal, de Moyano, comenzó a llevarse puesto el gobierno de De la Rúa.
"Para los senadores tengo la Banelco, me dijo el Ministro".
Perfectamente, hoy Moyano podría también llevarse puesto a Kirchner.
Si cuenta, por ejemplo, que desde Presidencia le dijeron que debía desalojar las adyacencias del palco.
Si quería Moyano que Kirchner fuera, aquel 17, al camping necrológico, del módico Far West de San Vicente, pagos de Arcuri City.
San Vicente, en realidad, fue otra especie de Banelco gráfica, de un Moyano que venía ya averiado.
Sobre todo a partir del fusilamiento campestre de su cuadro principal. De Palacios, el colectivero que sucumbió ante ciertas tentaciones terrenales. Como imitar el ejemplo literario del estanciero Ricardo Guiraldes.
Averías que lo sorprenden, a Moyano, alias Hoffa, en el admirable ejercicio de la supremacía. De un poder que es como "la gola", porque "se va".
Y siente, de pronto, Moyano, igual que en "Vieja Viola" con la fama, que "el poder es puro cuento".
Moyano construyó, a través de su "Vieja Viola", para horror del Gitano Cavalieri, los cimientos de la Patria Camionera.
Y desde las veleidades estancieras de Palacios, hasta la atroz Banelco del Far West, del Arcuri City de San Vicente, Moyano, aquel discípulo epigonal de Hoffa, comienza a sentir la sintomatología paranoica de la conspiración.
Cae entonces, Moyano, junto con Kirchner.
"Los amigos son amigos en las buenas y en las malas".
Aunque tanto Kirchner, como Barrionuevo, alias Harry El Sucio, lo prefieren debilitado.
Para abandonarlo, con lentitud, "en la mala".
Pobre "Hoffa" Moyano. Mucho luchó, con su "Vieja Viola", para lograr el sueño de instalarse en la CGT. En el sillón de comando de Azopardo. Donde carece de sentido atornillarse a balazos.
Sabe Moyano que le picaron -en San Vicente de Arcuri City-, el boleto.
Y ahora, mientras se desgasta por las consecuencias tristes de las Banelco, "los muchachos" se prueban la silla que Moyano va a dejar.
Anuncian, discretamente a los gritos, "los muchachos", que a final de año, a Moyano, va a reemplazarlo el indemne Lingieri.
Aunque, en realidad, "los muchachos" apuntan hacia Andrés Rodríguez, alias El Centauro.
Sin embargo el camionerismo prefiere pensar que son manejos conjeturales de Harry El Sucio.
Conste que Barrionuevo sabe, por su perspicacia brutal, que el poder, en la Argentina, se encuentra vacante. A merced de quien se proponga conquistarlo.
Entonces Harry El Sucio, alias Barrionuevo, lo aprieta, como una naranja, a Moyano.
Pero para forzar el apoyo de Kirchner, socio y rehén de Moyano.
En la apetencia pendiente de Harry, la de ungirse como gobernador de Catamarca.
La gobernación como simple parador en la ruta, para tomar, más altura, en el 2011.
O para colocar a Graciela Camaño en la fórmula de la provincia de Buenos Aires. Aunque sea su mujer, se trata -Graciela Camaño- del cuadro preparado, con mayor solvencia, del peronismo unisex.
Ocurre que, de tanta admiración, a Barrionuevo, Luisito, o Harry El Sucio, lo creen capacitado para las artimañas polidireccionales. Como detener la presión sobre Moyano, a cambio del apoyo para gobernar Catamarca.
Para finalizar la perversidad del despacho, evócase al radical positivista Andrés Amil. Su sentencia puede aplicarse a la tesis de la vacancia del poder.
"Cuando la carne se cuelga baja, hasta el perro salchicha se le atreve".