“La información que recibimos es coherente con lo que nosotros hemos recogido y sintonizado con información técnica que recogimos anoche. Por decirlo de alguna manera, estamos agitando cada pista y señal que nos llegue, para verificarla. Sé por experiencia propia lo que siente la familia, sé que ellos quieren que ´o o posibilidad, una alternativa, una esperanza, nosotros con el equipo lo verifiquemos”, confirmó Andrés Allamand a la prensa.
Piñera pesimista
El presidente Sebastián Piñera decretó dos días de duelo oficial -que se cumplirán este lunes y martes- "como una manera de expresar solidaridad con los familiares de las víctimas y también el dolor que ha surgido a lo largo y ancho de nuestro país".
Más tarde el mandatario dijo que el accidente se habría producido por "la pista del aeródromo que apenas tiene 800 metros; el fuerte viento cruzado que había al momento del accidente; y que el avión era de tren fijo de aterrizaje, lo que dificultaba un posible amarizaje".
"No sabemos exactamente qué pasó y quizás nunca lo sepamos", dijo a la TV local. "Lo que debemos suponer es que el impacto fue tan brutal que el avión pueda haberse desintegrado y lo más probable es que la muerte de los pasajeros haya sido instantánea", agregó el presidente.
El avión militar CASA 212 de la Fuerza Aérea chilena, con 21 personas a bordo, cayó la tarde del viernes antes de aterrizar en el aeródromo del archipiélago Juan Fernández, situado a un extremo de la isla Robinson Crusoe.
El alcalde de la isla Juan Fernández afirmó que continúa la búsqueda de los 17 cuerpos. Advirtió que pueden haber quedado en el interior de la nave atrapados por el cinturón de seguridad. Hasta el momento, sólo hallaron cuatros cadáveres que ya fueron traslados a Santiago de Chile.
La primera conjetura sobre el fatídico accidente es que la aeronave no pudo posarse sobre la pista y después de dos intentos de aterrizaje se estrelló contra el mar.
El aeródromo del archipiélago Juan Fernández, que tiene una pista de aterrizaje, de tipo "portaaviones", está situado en la cima de una gran formación rocosa y está rodeado de dos acantilados.
"En mi opinión, la causa del accidente fue la presión a la que estuvieron sometidos los pilotos de la aeronave. Trataron dos veces de aterrizar, tenían que aterrizar sí o sí porque no tenían combustible y el amerizaje con ese avión es imposible", explicó Pedro Forteza, piloto de ATA, una de las dos aerolíneas que vuelan a la isla Robinson Crusoe, según recoge el diario El Mundo .
Forteza aseguró que hay que estar muy preparado para llegar volando allí. Según el piloto de ATA, un viento muy fuerte transformó las dos horas y media de vuelo habituales en tres, o tres horas y cuarto. El aparato llevaba gasolina para tres horas y media, por lo que el aterrizaje debía hacerse pronto. "Un primer intento de aterrizar, un segundo intento, falta de combustible... La presión psicológica pudo ser brutal", explicó el piloto en Radio Bío-Bío.
Asimismo, aseguró que la piloto, de 26 años, tenía muy poca experiencia en la isla. Era la segunda vez que aterrizaba en Robinson Crusoe.
"Ya han reparado la pista un par de veces, y está mucho mejor que antes, pero aún así es muy peligrosa. Hay veces que las avionetas no pueden despegar ni aterrizar en varios días debido al aire o a la lluvia", comentó Roberto Chamorro, un pescador de langostas que vive en la isla.
Al no tener un tráfico regular e intenso, el aeródromo no cuenta con torre de control y con un servicio meteorológico que pueda informar de forma precisa acerca de las condiciones climáticas.
La pista tampoco cuenta con procedimientos de aproximación instrumental, por lo que para poder aterrizar deben darse condiciones meteorológicas que garanticen mínimos de visibilidad y de nubosidad.
A veces los aviones deben sobrevolar el lugar durante un largo rato antes de intentar la maniobra de aterrizaje, indica el rotativo español en su edición digital.