Prohíben la venta de adelgazantes considerados "milagrosos" en Buenos Aires
Las recetas prohibidas son las que contienen sustancias ansiolíticas asociadas con simpaticolíticos y parasimpaticolíticos, y las que combinan sustancias anorexígenas entre sí o con ansiolíticos, diuréticos, hormonas y laxantes. Así Buenos Aires se convierte en la primera provincia que impide la comercialización y el consumo de estos fármacos. La prohibición había sido reclamada varias veces por especialistas en nutrición de la Argentina. La resolución se tomó a través del decreto 1691, firmado por el gobernador Felipe Solá y su ministro de Salud, Claudio Mate. El mismo no hace más que vedar la prescripción y la venta de los "cócteles contra la obesidad". El artículo 1° del decreto dice: "Prohíbese en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires, la fabricación, manipulación, comercialización, prescripción y usod e medicamentos industrializados o preparados magistrales que contengan sustancias ansiolíticas, asociadas con sustancias simpaticolíticos y parasimpaticolíticos". El artículo 2º prohíbe fabricar, comercializar, prescribir, manipular y utilizar medicamentos con sustancias "anoréxicas, asociadas entre sí, con sustancias ansiolíticas, diuréticas, hormonas, extractos hormonales y laxantes". El decereto es clave y favorece el bienestar de la salud. En que los efectos secundarios principales de estos anorexígenos se manifiestan sobre el sistema cardiovascular (con palpitaciones, taquicardia, hipertensión arterial, dolor precordial y arritmias); sobre el sistema gastrointestinal (con sequedad bucal, náuseas, vómitos, dolores abdominales, diarrea y constipación) y sobre el sistema nervioso central (con sobrestimulación, excitación, insomnio, angustia, euforia, depresión, temblor, cefalea, episodios psicóticos y convulsiones).
