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Martes 13: ¿De dónde vienen las supersticiones?
Martes 13, el gato negro, el espejo que se rompe, o pasar caminando por debajo de la escalera... Son algunas de las supersticiones más comunes. Pero, ¿qué significan y de dónde vienen? Los crédulos prefieren no asumir las consecuencias de sus acciones y así le echan la culpa a la mala suerte.
13 de septiembre de 2005 - 12:25
Las encuestas demuestran que, entre todas las supersticiones referentes a la mala suerte, la inquietud relacionada con el número trece es la que hoy en día afecta a más gente. Los franceses, por ejemplo, nunca dan a las señas de una casa el número trece. En Italia, la lotería nacional lo omite. Las líneas aéreas internacionales saltan ese número en las filas de asientos de los aviones.
En USA, los modernos rascacielos, comunidades de propietarios y edificios de apartamentos dan al piso que sigue al 12 el número 14. En tanto, un experimento psicológico puso a prueba la potencia de esta superstición. Según se informó, en Europa, un nuevo edificio de apartamentos de lujo, a una de cuyas plantas se le dio temporalmente el número trece, alquiló unidades en todas las demás plantas, y sólo muy pocas en la planta decimotercera. Cuando se cambió el número de esta planta por el de 12-B, los apartamentos sin alquilar en seguida encontraron inquilinos.
La historia dice que al iniciarse la era cristiana, estaba ya bien establecida en los países mediterráneos. Entonces, aseguran los folkloristas, la creencia fue notablemente reforzada, tal vez para siempre, por la cena más famosa de la historia: la Última Cena. Cristo y sus apóstoles eran trece. Menos de veinticuatro horas después de esta cena, Cristo era crucificado.
Como ocurre con toda superstición, una vez sentada una creencia, la gente busca, conscientemente o no, acontecimientos que encajen con el pronóstico. En 1798, por ejemplo, una revista británica titulada "Gentlemen's Magazine", estimuló la superstición del número trece al citar estadísticas de seguros en aquella época, que revelaron que, como promedio, una de cada trece personas reunidas en una habitación moriría antes de un año.
Pero desde que el hombre existe, siempre ha tenido la tendencia a creer en fenomenos sobrenaturales, mitos populares o eventos inexplicables. La superstición se define como una creencia o practica en que se manifiesta la tendencia a atribuir a causas sobrenaturales, fenómenos que no admiten una explicacion natural.
Las supersticiones, sean realidades o no, permiten que el ser humano desarrolle mecanismos de fe que, sin duda le ayudarán a conseguir sus objetivos. El problema es cuando las creencias nos llevan a suponer lo contrario.
Es decir, a quienes piensan y llegan a creer de verdad que tendrán mala suerte. Porque de alguna manera, el cerebro, así como funciona positivamente entre los optimistas, si se programa en negativo, podría perjudicar la confianza de uno mismo. Mucho cuidado…
