Al Jazeera lanzará un canal en inglés para distribuir sus noticias en USA
La especialidad del nuevo canal será Oriente Próximo y las noticias, incluyendo la cobertura de Israel, serán presentadas desde un punto de vista árabe, indicaron ejecutivos de la televisión. Sus emisiones poco convencionales han superado a las televisiones estatales árabes en índices de audiencia, y han generado tanto revuelo que algunos Gobiernos la han prohibido. Además, se ha enfrentado varias veces con Washington, que la acusa de tendencias antiestadounidenses y que detesta las transmisiones de los mensajes de Osama Bin Laden que hace la cadena. # Una óptica desde Oriente para Occidente Sus directivos alegan que su misión es revertir el flujo de la información mundial, que actualmente es dominado por lo que transmiten las televisiones occidentales. "Somos el primer canal de noticias de Oriente Próximo en enviarlas a Occidente. Queremos establecer una agenda de noticias distinta", ha afirmado el director administrativo de Al Jazeera International, Nigel Parsons. Las investigaciones de la cadena revelan que una parte de los 1.000 millones de personas que hablan inglés en el mundo, incluyendo a los estadounidenses, desean ser informados desde una perspectiva no occidental. Fuera de Estados Unidos, Al Jazeera planea competir con CNN International y con BBC World, las dos principales cadenas vía satélite de noticias en inglés. El nuevo canal tendrá su sede en Doha y contará con redacciones de noticias en Londres, Washington y Kuala Lumpur, en Malasia. # El difícil mercado de USA Sin embargo, al abrirse paso en el mercado estadounidense, con sus canales ya establecidos, podría ser más difícil. La reputación que tiene la televisión de ser antiestadounidense podría granjearle algunos televidentes por "curiosidad", señaló Parsons. En general, los ejecutivos de Al Jazeera estiman que las opiniones negativas estadounidenses contra la cadena están basadas en "información irracional y errónea". Por ejemplo, afirma Parsons, el secretario de Defensa Donald Rumsfeld criticó a la estación por difundir decapitaciones realizadas por insurgentes iraquíes. En realidad, Al Jazeera ha mostrado porciones de vídeos insurgentes, pero nunca una decapitación. Otra molestia para el Gobierno estadounidense es la cobertura de la cadena -con frecuencia mostrando hechos sangrientos- sobre Irak desde las perspectivas de ambas partes en conflicto. Antes de que fuera prohibida, la red introducía periodistas entre las fuerzas insurgentes iraquíes y los soldados estadounidenses. A la cadena le han cerrado oficinas en 18 países y su señal ha sido bloqueada en 30. Además, sufre un boicot de anunciantes que afecta a sus ingresos, y se cree que se originó por presiones del Gobierno de Arabia Saudí. --------------- Publicado en el diario El País, Madrid, España.
