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El experimento LAF

A seguir, la opinión de un usuario sobre LAF, un "costoso experimento de empresa pública".
Sr. Director: Toda persona que tuviera los ojos abiertos en los 90 pudo notar el cambio positivo que representó la privatización de las empresas públicas, más allá de la simpatía o antipatía que nos despierten los que llevaron adelante el programa. De empresas que perdían dinero, daban pésimos servicios y eran nidos de corrupción insalvables para que se enriquecieran los contratistas, se pasaron a servicios en general de muy buena calidad , empresas que ganan y pagan muchos impuestos y un mercado de contratistas transparente y controlado. Que en el camino a la privatización hubo errores y corrupción, falta de control y aprovechamiento político, no lo voy a negar. Pero lo que quedó demostrado con claridad prístina es que la empresa privada es más eficiente, da mejor servicio, es menos corrupta y menos costosa al pueblo que la empresa estatal. Y eso no es poca cosa. Sin embargo y a pesar de esa demostración de dimensiones colosales , a 10 años de ese cambio, ya hay nostálgicos que empiezan a cuestionarlo, a sembrar dudas, a proponer volver a esos monumentos de corrupción que eran las empresas públicas. Y aprovecharon que una aerolínea privada iba a quebrar ( las aerolíneas de todo el mundo siempre están al borde de la quiebra, pero en este caso el invento de la devaluación asimétrica fue el gran responsable) para proponer las Lineas Aereas Federales, LAF, para que se hicieran cargo de la quebrada y hacer un nuevo y costoso experimento de empresa pública. Los que tuvimos la oportunidad de viajar en la SW privada y en la SW- LAF estatal, podemos dar cuenta de la increíble caida en la calidad del servicio, los vuelos que se suspendían sin mayores explicaciones, los retrasos de horas en las salidas, etc. No sabemos lo que esos meses de operación de LAF le han costado al pueblo argentino, pero en una nación con las necesidades de la nuestra, seguramente se podría haber encontrado mejor aplicación para esos fondos. Pero ahora, encima, nos enteramos que LAF se había convertido en el camino para contrabandear droga. Una sola valija hallada en el aeropuerto de Madrid llevaba 60 kilos de cocaína. Todo indica que esto no era la excepción sino la regla y que este costoso experimento llevaba muchos kilos contrabandeados cuando se descubrió. Así, se completa el último punto de la empresa estatal típica: refugio de corrupción y delincuencia. En pocos meses el estado toma una empresa privada y la convierte en la estatal típica: mal servicio, manejada por sindicalistas, dando pérdidas que paga el pueblo y finalmente corrupción de la peor. Así queda demostrado finalmente que si bien es posible pasar de una mala empresa estatal a una buena empresa privada, privatizándola, también es posible el experimento inverso, pasar de una buena empresa privada a una empresa que pierde, da mal servicio y termina mezclada en la corrupción y narcotráfico, estatizándola. Pensar en los costos de este experimento, en dinero, prestigio internacional, difusión de la droga, no provocan LAF (risa en inglés) sino pena y bronca. Pero atención: hay varios experimentos en marcha: correo, energía, agua... Se habrá aprendido algo de esta experiencia o las costillas del pueblo van a ser castigadas por todos esos ensayos? Mientras más personas abran los ojos más difícil les será- Un lector de Santa Cruz

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