Un dato que había sorprendido en el cierre de las listas fue la inscripción de la candidatura de Raúl Othacehé en Merlo para competir con Gustavo Menéndez. La junta partidaria entendió que “el Vasco” no había reunido los avales para jugar y observó la nómina. Se trata de política más que de cuestiones jurídicas. El vice del PJ bonaerense irá a las PASO sin rivales. Igual que la mayoría de los alcaldes.
Otros distritos donde se presumía que podría haber competencia pero se clausuró fue en Hurlingham y San Martín. Allí se había especulado con ello por el motivo que ambos intendentes, Juan Zabaleta y Gabriel Katopodis, habían jugado con Florencio Randazzo en 2017. Nada de ello sucedió. Lo mismo que en Ituzaingó, donde Alberto Descalzo va por su reelección tras haber sido bajado de la lista de diputados seccionales. Enfrente, un sector ultra K quería al sindicalista Ariel Basteiro, pero la propuesta se cayó. Se privilegió el 'acuerdo macro' con los alcaldes.
En los distritos donde no gobierna el justicialismo se abrieron internas en casi todos. A excepción de algunos que logran sellar una lista de unidad con premura. Los casos de San Miguel, donde el candidato será (otra vez) Franco La Porta; y Pilar, que encabeza Federico De Achával, son dos muestras de ello. Además de la “rosca” en la junta electoral que para estos casos es clave. "¿A quién banca el apoderado del pejota del distrito?", es la pregunta de estilo.
Un dato de color se dio en Tres de Febrero, donde se aprobaron cuatro listas para pelear la intendencia. Allí quedó afuera la pre candidatura del hombre de Hugo Moyano, Octavio Arguello, porque no reunió los avales necesarios.
En la 3ra. Sección Electoral, la más populosa, la lógica fue idéntica. Los intendentes lograron tener listas únicas en todos los casos salvo excepciones, pero se avizoran batallas muy interesantes en distritos gobernados por Cambiemos. Dos ejemplos son Quilmes y Lanús donde se aprobaron varias listas en ambos casos.
Para seguir con atención será la puja entre la camporista Mayra Mendoza y el ex intendente Francisco Barba Gutiérrez, en el distrito que gobierna Martiniano Molina.
Lo mismo en donde gobierna Néstor Grindetti, que enfrente tendrá una interna muy dividida en el PJ. No es una mala noticia para los alcaldes de Cambiemos ya que luego de una PASO tan fragmentada en la oposición se sabe que quedan heridos plausibles de ser tentados por los gobiernos locales. Por aquel dicho que ya no existe más en el peronismo: “el que gana gobierna y el que pierde acompaña”.
Luego de sus coqueteos con María Eugenia Vidal, en Ezeiza, Alejandro Granados consolidó lista única en el peronismo. E irá por una nueva reelección en el distrito que gobierna desde 1995.