Los mismos efectos se van diluyendo a medida que la avenida General Paz queda cada vez más lejos.
Por eso, suele haber un comportamiento más localista en el interior, allí donde lo primero que se abre es el diario del lugar y no el de los grandes multimedios de Buenos Aires.
La contundencia del resultado para el peronismo y, sobre todo la votación a favor de Axel Kicillof por el 50% de los votos obliga a pensar en el gobierno que viene. ¿Cuál es el rol que tendrán en él los intendentes? Algunos de ellos se postularán como posibles ministros. Falta la confirmación de las urnas, eso sí.
Dentro de este esquema, hay quienes se movieron rápido y mejor. Uno de los intendentes que mayor porcentaje obtuvo en su distrito fue Mario Ishii, de José C. Paz, quien, después de 20 años, recibió un amplio respaldo.
Sin embargo, además, él cuenta con un activo nada despreciable: fue el 1er. 'barón del conurbano' en impulsar desde sus territorios la candidatura de Kicillof. El peronismo huele la cercanía del poder después de cuatro años y el regreso a la provincia de Buenos Aires que sólo fue interrumpida por María Eugenia Vidal desde 1987.
En la Gobernación confundieron que el diálogo y los acuerdos con los alcaldes peronistas de estos años iba a significar un acompañamiento político electoral. Nunca estuvo en los planes, a pesar que algunos le prometieron a Federico Salvai que iban a repartir la boleta de la gobernadora enojados por la candidatura del ex ministro de economía.
Nunca fue cierto y quedó demostrado. En el oficialismo bonaerense aseguran que van a pelear hasta el final. Está bien, ningún partido termina antes del minuto 90.
Eso sí, las facturas que se están pasando y la desconfianza interna que empezó a aflorar se parecen más a la de un vestuario donde se perdió la final más importante.