En el tobogán del dolor por la pérdida de vidas y la destrucción de riqueza, resulta imprescindible reflexionar con calma, y considerar qué es lo que resulta adecuado para los propósitos de la sociedad que gestiona el presidente Alberto Fernández.
En 1er. lugar, los grandes ganadores del proyecto de Máximo Kirchner serán los abogados comerciales/tributarios porque habrá miles de presentaciones judiciales a cargo de clientes que sí pueden pagar los honorarios. Y muchos de los recursos tendrán argumentos sólidos porque es difícil explicar -con la Constitución y los códigos a mano- un tributo a la riqueza a quienes ya pagan bienes personales.
En 2do. lugar, es regresar a la grieta, de donde el presidente Fernández prometió rescatar a la sociedad. Ahora, sería una grieta socioeconómica -quizás siempre lo fue pero no lo percibimos así, dirán algunos- pero ¿quién sabe cómo termina esta tragedia, y si luego ocurre la revancha de la revancha? La verdad es que en la sociedad pendular que es la Argentina desde hace casi 100 años, o más, nunca hubo tanta presión tributaria como en 2020 y jamás dejó de ocurrir la concentración de riqueza. Algo se está haciendo muy mal, y no es así como se corregirá cuando hay una gran oportunidad de refundar la República.
Quien afirme lo contrario vive de fantasías y voluntarismos. Quizás también cree que Papá Noel existe. Avísenle, por favor, que los Reyes Magos son los padres.
En 3er. lugar, sería muy apropiado que Máximo K. utilice su poder y su inquietud para impulsar una demorada reforma tributaria que mucho necesitará la Argentina para la reconstrucción. Sería un aporte fundamental para la carrera de un novel legislador, y que le concedería un lugar en los libros de historia.
La actual estructura tributaria argentina es una basura que impide cualquier inversión directa que no sea subsidiada por el Estado. Los emprendedores en la Argentina son castigados sin piedad por burócratas tales como los de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos), quienes hoy día traban los subsidios que con empeño imaginó el presidente Fernández, exigiendo la presentación de información que ya tienen cargada en su propia base de datos.
La burocracia tributaria y la tecnocracia bancaria (no olvidar la tecnocracia bancaria) han resultado enormes obstáculos en la asignación en tiempo y forma de la asistencia dispuesta por el Ejecutivo Nacional. Se impone una amplia reforma de sus normas, procedimientos y disposiciones, de manera de dar velocidad a las decisiones, y que inviertan en tecnología.
Esta es, probablemente, una gigantesca tarea por delante, de la que también podría hacerse cargo Máximo K., ya que ambiciona trabajar en iniciativas que le sumen valor al Estado Nacional.
En 4to. lugar, si quieren establecer el impuesto 'a los ricos' porque hay venganzas pendientes y todas esas pequeñeces que siempre aparecen en estos dramas nacionales, que lo hagan. Ok. Sin duda, la UCR concederá sus sufragios, tal como lo hizo en la inútil apropiación del ahorro de particulares que administraban las AFJP, y en otras decisiones trascendentes y polémicas ocurridas entre 2003 y 2015, luego de lo cual pasaron a apoyar en forma mayoritaria a Mauricio Macri.
Ahora bien, ejecutado el impuesto, que establezcan una moratoria, en especial para monotributistas y autónomos. Esto realmente se necesitará mucho.
Y que trabajen la reducción de alícuotas o eliminación de tributos porque será muy importante en la reconstrucción, devolverle energía al aparato productivo.
Tal como va esto, sólo con un aliento vía impuestos, algo que es más genuino que disponer subsidios concluida la cuarentena, se terminará recaudando mucho más que con la delirante idea de que el Estado puede imponer tributos a su antojo, idea permanente en la Argentina decadente de civiles y militares, radicales, peronistas, progresistas y conservadores. Son todos iguales.
La recaudación de los meses previos al Aislamiento Social Preventivo Obligatorio ya demostraba una incapacidad de la AFIP para mantener la recaudación a valores constantes porque nadie puede recaudar cuando no hay ingresos. Sea el Estado o Mandrake.
Máximo Kirchner tiene una gran oportunidad a partir de su iniciativa. Que no la desaproveche.