Ya se ha privado masivamente de consumir, tal como lo detectó el scanntech de Focus, a punto tal que hasta agosto el retroceso respecto del mismo período del año pasado fue del 10 %, lo cual se explica en la pérdida entre 12% y 15 % del poder adquisitivo de los salarios, según sea el sector.
Los ajustes ya vienen de largo. No obstante el congelamiento que regía tras las PASO, en agosto se cargaron en las estaciones de servicio 50 millones de metros cúbicos menos de nafta y gasoil que en el mismo mes de 2018.
Aprovechó la data el CEO de YPF, Miguel Gutiérrez, durante su exposición en la Convención Anual del IAEF para deslindar responsabilidades entre las subas de combustibles y la inflación.
Argumentó que desde la liberalización de precios en octubre 2017 los surtidores atrasan entre 17% y 20% en relación con el IPC.
Asimismo, en los hogares se lleva recortado en casi 10% neto el consumo de electricidad desde que comenzaron los tarifazos, y a pesar de que el gobierno detuvo la dinámica del sinceramiento a partir de julio, la ruedita de la inflación no paró de girar.
Bastaría, además, con mirar el último reporte del Banco Central para extraer conclusiones de por qué las privaciones de los viandantes en el gasto cotidiano no resultaron mayores: las tarjetas de crédito quedaron al rojo vivo refinanciando consumos.
Se advierte en que, pese a la menor actividad, aumentó el 16% la cantidad de transacciones minoristas, lo que hizo crecer +12% interanual el Sistema Nacional de Pagos, pero a la vez bajó un 14%, más del triple que el global, el promedio de cada una, “indicador de mayor habitualidad por parte de empresas y familias, que eligen los instrumentos de pago electrónicos para más operaciones y de menor monto", argumentó el BCRA.
El reperfilamiento que de hecho aplican las familias con sus compromisos sólo es posible para los que están bancarizados y no figuran en el Veraz. O sea ni cubren la mitad del PIB.
Difícilmente se encuentren entre los 9.224.000 beneficiarios con algún tipo de contención social que contabilizó Di Pace, que de paso desagregó:
** 3.923.000 en la Asignación Universal por hijo,
** 250.000 del Plan Haciendo Futuro,
** 200.000 del salario social complementario,
** 1.041.800 millones de pensiones por invalidez,
** 3.367.800 beneficiarios prestaciones previsionales otorgada por moratoria,
** 132.000 de PUAM,
** 309.400 para madres de 7 hijos, entre otros.
A lo sumo podrán estar en la libreta de algún almacenero del barrio.