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El 1er. acuerdo político debería ser sobre el Presupuesto 2020

Excelente propuesta la del abogado Luis Alejandro Rizzi: el proyecto de Presupuesto 2020 debería resultar el acuerdo inicial que lidere el presidente en ejercicio, Mauricio Macri. Es un obstáculo verdadero, que deberá afrontarse en forma inexorable, que exige decisiones de mediano plazo, por lo menos, y que demostraría no sólo la voluntad de acordar sino de modificar lo malo estructural.

Es sabido que el Presupuesto Nacional es un instrumento decisivo de política y en especial de la política económica.

Tal como lo enseñan los manuales, el Presupuesto define las prioridades del gasto público, asigna bienes públicos y redistribuye ingresos. 

En octubre se elegirá un nuevo Presidente y se renovará parcialmente el Congreso Nacional.

En este momento, al igual que en el 'juego del prisionero' -o la 'posición original', de John Rawls- nadie sabe quién ganará, dado que todos los que compiten piensan que podrían ganar. Nadie compite para perder.

Es decir, se dan condiciones ideales para que cada uno exponga sus programas de gobierno, cuáles serán las prioridades del gasto y la calidad de los bienes y servicios públicos.

El teorema de Raúl Baglini debería estar en plena operación política.

Una posibilidad, tal como los 10 puntos del Gobierno + los 10 de Roberto Lavagna (total ya son 20), equivale a no decir nada y referirse a un puñado de intenciones que, por otra parte deberían ser la base sobreentendida del sistema político.

En ese caso, tal como ocurre en el 'juego del prisionero', todos recibirían la mínima condena que sería echarle la culpa a la herencia recibida, al FMI y a la sinarquía interplanetaria.

Esto significaría que el 11/12, una vez más, empezaríamos de nuevo repartiendo culpas y quizás celebrando defaults.

En este momento sería ilógico que el Presupuesto para el próximo ejercicio fiscal sea proyectado y propuesto por el actual gobierno, dado que no sabe si continuará en el ejercicio del Ejecutivo Nacional.

Sería preocupante que el Congreso no lo sancionara a la espera de contar con una nueva integración y conocer la identidad del nuevo Presidente. Ello ya condenaría a una justificada inacción al nuevo Gobierno e implicaría perder tiempo hasta que se logre su sanción.

La agenda electoral, dada la gravedad de la situación -quiero aclarar que no estamos en emergencia sino en mala situación-, exige conocer antes de las elecciones cuales serán las prioridades no sólo del nuevo gobierno sino, asimismo, el volumen y los objetivos de las mayorías que reúnan los partidos políticos, oficialistas y opositores. 

Los candidatos y partidos políticos deberían proponerse una única agenda: negociar el Presupuesto Nacional 2020, y tenerlo sancionado a la brevedad, es decir antes de las elecciones de octubre 2019.

El Gobierno deberá exponer el estado de situación con toda su crudeza y, sobre esta realidad -recordemos que los números son muy crueles, por su sinceridad y no engañan-, proponer objetivos realizables.

Pongo un ejemplo en una materia que creo conocer, Aerolíneas Argentinas y el transporte aéreo.

La Ley Nº26.412, no sólo impide su privatización sino que le impone la obligación al gobierno de turno de financiar sus pérdidas.

Pues bien, los políticos deberán definir qué proponen para la empresa para el próximo año, teniendo en cuenta que a la fecha,

> la empresa ya se devoró mas de US$ 2.000 millones desde 2008,

sigue perdiendo dinero,

> está entre las que pagan los mejores sueldos del mercado, y

> el dinero que se le destina podría tener otras prioridades. 

Por otra parte esa definición es imprescindible para su gerenciamiento y para conocimiento de su personal a los fines de disponer de tiempo para implementar de una buena vez políticas que la hagan sustentable y en su caso quizás corresponda disponer su liquidación.

Por otra parte, la realidad del transporte aéreo actual es que todos pierden dinero. 

Este tema recurrente se debe definir de una buena vez, personalmente creo que con un buen gerenciamiento, la empresa podría ser sustentable, pero ello exigirá esfuerzos y sacrificios, si se prefiere algo semejante: un duro ajuste.

En fin, los políticos que competirán tienen una  oportunidad para ofrecer un escenario diferente, negociar y acordar sobre cuestiones concretas y ello contribuirá a crear un ambiente de seguridad jurídica, virtud muy necesaria para nuestra Argentina.

Por otra parte, ello facilitará el ejercicio del voto, ya que no votaremos contra Mauricio Macri o Cristina Fernández de Kirchner, tal como lo pretende la mediocridad y la mezquindad, sino por iniciar un camino a un futuro diferente que, tengámoslo en cuenta, solo será garantía de éxito si actuamos en consecuencia.

El Presupuesto 2020 es la oportunidad para mostrar y ponderar la calidad de nuestra representación política.

De ese modo, dejaremos hablar de las boludeces que nos generan no sólo vergüenza ajena sino un sentimiento de fatalidad que conspira contra nuestro crecimiento.

En los últimos 50 años somos uno de los países que menos creció, tengámoslo en cuenta.

En último caso, cada competidor debería presentar su proyecto de Presupuesto antes de las elecciones. También seria un paso positivo.

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