Algunos analistas, suponen que la economía del gigante asiático -en el mejor de los casos- crecerá en torno al 4% anual, cuando necesita no menos del 7% para sostener su mercado doméstico de consumo que no tolera el desempleo. La estrategia china de aquí en adelante, será mostrarse solidaria y colaborativa con el mundo, para intentar no perder mercados que se desinflan ante la merma del consumo. Puede dar fe de está “solidaridad”, el gobernador Axel Kicillof, quien importó desde Shanghai por US$ 10 millones barbijos, equipos de protección, etc., además de recibir donaciones, iniciando una tendencia que han seguido desde Alberto Fernández a Horacio Rodríguez Larreta. Son 8 los vuelos charter programados por Aerolíneas Argentinas desde China para atender a la demanda de importación de material para la pandemia, y además hay vuelos programados en aviones cargueros de mayor volumen.
El otro “bloque” también está viviendo su dantesco Chernobyl. Decíamos hace 3 semanas que USA había perdido, desde el comienzo del terremoto virósico, 6 millones de empleos. Bueno, al momento de escribir estas líneas (viernes 24/04), la crisis del coronavirus se ha llevado ya por delante 24 millones de contratos laborales.
En consecuencia es inevitable preguntarse cuál será la suerte que correrá Donald Trump en noviembre, cuando le toque jugarse la reelección. Los estudios demoscópicos disponibles al momento indican que el oponente demócrata Joe Biden, lo aventaja considerablemente tanto en los votos en general como en la integración del Colegio Electoral y la brecha se agranda en los menores de 30 años.
Biden acaba de denunciar que Trump buscaría postergar las elecciones de noviembre, apostando a que en 2021 mejorará su posición relativa. Dicho esto, sería una irresponsabilidad dar la contienda electoral por concluida, sobre todo porque Trump es un Presidente que entiende como nadie el lenguaje comunicacional moderno, es el campeón del 'significante vacío' (construir mensajes que quieren decir una cosa y lo contrario a la vez) y porque toma medidas que agradan a sus votantes, volviéndolos más fieles.
Por ejemplo, acaba de suspender las visas de inmigración laboral por 60 días. Recordemos que en USA el voto es optativo, de ahí, la importancia de fidelizar el voto.
Va quedando claro que, desde que se desató este infierno, es una crisis de perdedores.
** China lidiará con el agujero que le provocará la caída brutal de exportaciones, a la par que tendrá que ensayar alguna explicación coherente de lo que pasó en Wuhán.
** Las democracias liberales occidentales verán en el derrumbe del empleo y en el cierre de empresas el comienzo de interminables conflictos sociales.
Más que cooperación, el devenir apunta a bloques comerciales duros, llenos de aranceles, penalidades y denuncias ante la Organización Mundial del Comercio.
Capítulo argentino
Más allá de la situación periférica que nos concede la cartografía mundial, pero, sobre todo, nuestra condición de país exportador de productos con poco valor agregado, la Argentina y su presidente Alberto Fernández como máximo conductor del timonel, deberán tener sintonía fina a la hora de comprender como funcionará el mundo que viene.
El país no tiene una lista de aciertos a la hora de comprender qué música suena en las distintas coyunturas mundiales. Esa es cuestión para otro material. Pero un diagnóstico preciso de donde estamos parados es esencial para saber qué se debe y qué se puede hacer.
Sin dudas viviremos en nuestro país tiempos de mantas cortas. Darle a la maquinita de hacer billetes no es una opción entre otras, es la única opción para que el derrumbe sea parcial. Sostener la demanda, sobre todo de alimentos, acarrea transferencia de recursos a sectores monopólicos y a las puntas ligadas a la comercialización, que automáticamente convierten sus ganancias en moneda dura o sea en dólares.
Hay que sumar a la tensión cambiaria de estos días, la baja sostenida de la tasa. Hoy los bancos pagan al ahorrista 26% de interés contra una inflación que tranquilamente terminará el año arriba de 60%. Bajar la tasa es el imperativo de la hora si se quiere prestar dinero a las empresas para que aguanten el temporal.
El problema, es que no será con los pesos de los ahorristas, estos se están yendo al “blue”, hecho constatado en estos días al ver como se deshacían los plazos fijos. La caída en las renovaciones es vertical.
Serán tiempos donde la travesía estará entre Guatemala y Guatepeor.