Las apariciones de Máximo Kirchner por el conurbano refuerzan la idea que la agrupación que conduce tendrá intereses propios a la hora de las definiciones. El diputado suele viajar a los distritos acompañado de un grupo reducido pero solido en su conformación. En cada una de sus incursiones lo acompañan Eduardo De Pedro, Andres Larroque, Santiago Carreras, Facundo Tignanelli - a quien le atribuyen un rol clave en la organización - y Hernán Reibel. A ellos hay que sumarle a Mayra Mendoza, que será candidata a intendente en Quilmes. Detrás de cada uno de estos nombres hay intereses en el GBA. Y además, Máximo Kirchner tiene sus preferencias que no necesariamente coinciden con las de su madre.
La ecuación que hacen es la siguiente: CFK está por encima en las encuestas de los intendentes peronistas del conurbano. En algunos casos por diferencias muy importantes. Es allí donde se preguntan por qué desaprovechar ese apoyo dejando sólo al jefe comunal con la boleta de ella. Creen que hay que abrir la interna para otros candidatos más “puros”. Mucho más en las comunas donde no gobierna un intendente peronista.
Uno de los distritos donde esto se ve es Moreno. El intendente Walter Festa no goza de la confianza y la simpatía de los jóvenes camporistas. Es más, el propio Máximo suele expresar que su candidato allí es Walter Correa, diputado y hombre que proviene del sindicalismo. Ya dio muestras cuando fue el distrito del oeste y evitó mostrarse con el alcalde que llegó allí de la mano de José Ottavis, hoy alejado de La Cámpora y sumado al massismo.
Otro caso es Hurlingham. Si bien Juan Zabaleta, tras su frustrado paso por el Randazzismo, volvió rápidamente a levantar las banderas de CFK, no olvidan sus diatribas privadas sobre la figura de la ahora “best seller”. Con un dato no menor. En ese distrito está Martín Rodriguez que es el yerno del “Cuervo” Larroque y al que le dijeron que tiene que “jugar”. Se podrían tomar otros distritos también donde se están cocinando internas. No en vano, tras el acto en José C. Paz de hace quince días que compartieron Mario Ishii y Máximo Kirchner comenzó a circular la posibilidad que el paceño vaya a la interna como pre candidato a gobernador. ¿Cuál sería la razón? El mismo argumento que en 2011: tratar que nadie quede afuera del paraguas de CFK para sumar a todos por adentro. Eso implicaría abrir las competencias en la mayoría de los distritos. No es algo que le sienta cómodo a los jefes comunales que lo tienen siempre como un punto de negociación.
Entre los alcaldes está la idea que uno de ellos sea el candidato a gobernador. Pero saben que esa apuesta de máxima es para cerrar de mínima la no intromisión en sus territorios. No hay muchas esperanzas que le habiliten el armado de las listas seccionales por completo. Y eso lo saben. Por eso, CFK es una solución pero también un freno.
Estas ecuaciones que se conversan en las mesas políticas están sujetas a que se despeje este inédito momento de incertidumbre en el tablero electoral. Varias son las preguntas que asoman aún sin respuesta. ¿Habrá acuerdo de Massa con Cristina? ¿Tras las elecciones en Córdoba se organiza Alternativa Federal? ¿Quién será el candidato a gobernador de Roberto Lavagna? Sobre esta última pregunta aseguran que ya hay un plan y no se trata de Marcelo Tinelli. Esta jueves lanzan la junta promotora en Mar del Plata para la 5ta. Sección Electoral y luego será el turno de la 7ma. y 8va.
Tampoco el horizonte se ha despejado de manera completa para Cambiemos. No alcanzan los gestos públicos para cerrar la idea de un plan alternativo a Macri. Difícil. Lo único seguro es que hemos comenzado a transitar los próximos más electrizantes días que se recuerden antes de la presentación de las candidatura. Y como suelen decir experimentados dirigentes: “el escenario ni siquiera está armado aún”