Un punto a resolver: Por dónde se profundizará esa grieta.
La seguridad asoma como un tema caliente a discutir, sobre todo en la provincia de Buenos Aires y más aún en el Conurbano.
Un adelanto de esa mirada se vislumbró durante el fin de semana pasado con la polémica por el saludo de efectivos de la policía bonaerense a la ex ministra nacional, Patricia Bullrich.
La ex jefa de Seguridad y hoy presidente del PRO estuvo en diversos municipios de la costa atlántica presentando su libro como parte de la iniciada campaña electoral.
En cada una de sus acciones resulta que interpela la interna de Juntos por el Cambio cada vez más marcada por los 'Halcones y Palomas', siendo Bullrich una decisiva integrante del primer grupo.
¿Será cierto que en la calle Uspallata, sede del Gobierno de la Ciudad, no ven con buenos ojos una candidatura de Bullrich en el distrito que le puede dar un respaldo interesante a un proyecto 2023?
Berni vs. Bullrich
El espejo de lo que representa Patricia Bullrich para Juntos por el Cambio podría ser Sergio Berni en el Frente de Todos. Si la inseguridad se impone en la agenda, esta puja puede crecer más allá de los cruces que protagonizaron ambos días atrás.
Pero es interesante observar lo que la propia ex ministra de Seguridad de la Nación escribió sobre Berni en su libro que promociona por estas horas: en 2015, en las horas previas a la asunción de Mauricio Macri, cuando por orden de Cristina Fernández de Kirchner habían renunciado todos los funcionarios, no había con quien organizar el acto de toma de mando, y el aspecto de seguridad era clave.
Bullrich recuerda haberle dicho a Berni: "No me importa lo que te haya dicho Cristina, alguien tiene que dirigir a las fuerzas".
El todavía secretario de Seguridad le respondió, según la versión del libro: "Patricia, no me pidas eso, yo soy un soldado de Cristina, soy parte de otro proyecto, no puedo quedarme".
Pero agrega el texto: "Finalmente Berni, un militar que sabía lo que significaba el orden, aceptó quedarse hasta la conclusión de los actos y juntos nos acercamos a los jefes de las fuerzas. Manejó profesionalmente la situación y no hubo que lamentar incidentes graves".
Conclusión: Distintos pero no tanto. La palabra 'orden' sobrevuela estos tiempos aunque no parece ser cercana al diccionario del cristinismo puro, en especial por la obturación ideológica de creer que se trata de una mirada 'de la derecha'.
Quizá Sergio Berni pueda cosechar el voto que hoy mira para los costados y no encuentra representación.
La inseguridad en el conurbano es moneda corriente desde hace muchos años. Y es el principal problema, una característica muy presente para los habitantes de ese territorio acostumbrado a convivir con el terror. Sin embargo, probablemente no defina ninguna elección.
El bolsillo
“La víscera más sensible es el bolsillo”. Aquella frase que le atribuyen a Juan Perón pero que estudiosos afirman como autor a Hipólito Yrigoyen siempre juega un rol importante en el humor electoral.
No en vano CFK ya 'marcó la cancha' a finales de 2020 cuando explicó que las tarifas deben aumentar en línea con los salarios. Para Alberto Fernández se trata de un problema de máxima complejidad. Debe lidiar con la necesidad de combinar varios factores:
** achicar el deficit,
** sostener la economía para que no siga cayendo en la pandemia,
** acordar con el FMI,
** controlar el tipo de cambio,
** frenar la inflación... y más.
Demasiados frentes abiertos para un Presidente que viene perdiendo imagen en las encuestas y, además, es percibido como jefe de un gobierno “ajustador”.
Al menos así se desprende del más reciente trabajo de la consultora cercana a La Cámpora, Analogías. Este dato es el mensaje en sí mismo. Los propios lo ven como 'ajustador'. O, en definitiva, no lo ven como propio. Incógnitas.
La aprobación o no de un gobierno se relaciona con las expectativas previas que generó. El de Alberto Fernández fue votado, básicamente, para “encender la economía” y “llenar la heladera”.
Pues bien, más allá de haber logrado que el 55% de la población reciba algún ingreso del Estado, casi ese mismo porcentaje lo observa como si fuera Macri. Alberto es Mauricio, es una idea muy fuerte. Es decir, un Presidente que ajusta.
No debiera subestimarse esta percepción. El potencial electoral del Frente de Todos está en el conurbano. Acostumbrados a vivir con inseguridad -dato al margen: los intendentes opositores reconocen que Axel Kicillof envió, en tiempo y forma, los prometidos fondos para seguridad-, tenían la esperanza de mejorar algo de sus economias personales.
La pandemia, seguramente, es una buena excusa. La idea de suspender las PASO oficia como un catalizador para ver si en octubre los números son mejores. En agosto sería difícil. ¿Podrán suspender las PASO?
Marzo
Con el año electoral el marcha, el camino por delante ofrece muchas variantes e incertidumbres. Por ejemplo, la definición interna de los espacios. Habrá una parada en marzo, con la definición de la puja en la UCR bonaerense.
Juegan todos. El sector institucional del partido lo hace con Maximiliano Abad quien hará campaña pronto con Luis Brandoni, Mario Negri y Facundo Manes. Él cuenta con el apoyo de María Eugenia Vidal -cada vez más cerca de no participar como candidata en 2021-, que es lo mismo que decir Horacio Rodríguez Larreta.
Enfrente, Gustavo Posse, de buena relación con peronistas del conurbano siempre dispuestos a 'dar una mano' en sus distritos. En esa tribu abreva Martín Lousteau.
La elección radical es en marzo, el mes cuando entronizarían a Máximo Kirchner como presidente del PJ bonaerense, acontecimiento que marca el pulso de la interna provincial del oficialismo.
En política poco sucede al azar, mucho menos los dichos de Andrés Larroque por estas horas a la revista La Tecla: "El peronismo debe renovar su contrato social con el conurbano”.
Desde la presentación de su libro “Sinceramente”, CFK insiste con lo mismo pero en todo el país. Quizá eso sea lo más importante que se vote en octubre.