Ahora, esas conversaciones avanzarían a un siguiente nivel en un encuentro que encabezaría Peña y del que también participarían los PRO puros María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta.
La movida de la Casa Rosada opera como un dique contención frente a sus aliados radicales que manifiestan cada vez que pueden su descontento por el rumbo económico y por la falta de participación en la toma de decisiones.
En los últimas semanas ha tomado volumen que una parte de la UCR busca que el partido salga de Cambiemos para participar del armado de Roberto Lavagna. La decisión se sometería a discusión en la próxima Convención partidaria, aún sin fecha.
Según comenta el periodista Alberto Valdez a través de su cuenta de Twitter, el giro de la Casa Rosada "se originó en el panorama negativo que trazó el jueves Enrique Nosiglia a Marcos Peña sobre los números de la Convención Nacional de la UCR". Y agregó: "Una mayoría exigía “un gesto” de Macri para no romper".
Ya era un comentario que el lugar en la fórmula podría corresponderle al mendocino Cornejo, hoy presidente de la UCR. Pero el nombre de Martín Lousteau ahora también aparece en danza. Es que en el entorno del Presidente prefieren que, de darse la fórmula PRO-UCR, el radical en cuestión sea una figura fuerte. Cornejo es un gobernador (que no puede aspirar a la reelección en su provincia) y Lousteau era la carta de la UCR para disputar una eventual interna.
En una entrevista transmitida en la noche del lunes, Peña minimizó las diferencias con el exembajador en Washington al sostener que "no hay un impedimento de ser parte de un Cambiemos nacional".
En las redes sociales, mientras, el nombre de Lousteau se convirtió en trendic topic merced a de los macristas que rechazan al diputado por su pasado como ministro de Economía de Cristina Fernández y por haber abandonado la embajada en la víspera de la asunción de Donald Trump como presidente de USA.