Lugones tampoco tiene facultades para ordenar inspecciones o clausuras dentro de los aeropuertos. Y muchos menos para designar empleados jerárquicos dentro de la ANAC. Actualmente, hay unos 30 cargos gerenciales que dependen de una firma autorizada. La mayoría fueron designados en la gestión anterior y permanecen en sus cargos. El administrador provisorio no les puede pedir la renuncia. Debajo de esos cargos gerenciales también hay decenas de empleados esperando una definición.
La indefinición está causando demoras hasta en los trámites comunes.
"Si lo confirman a Lugones están cumpliendo un favor político, no sabe nada de aviación. No conoce los problemas y cuáles son las soluciones en beneficio de la industria aeronáutica", dijo, por lo bajo, un gremialista.
Los gremios aeronáuticos fueron muy críticos durante el gobierno de Mauricio Macri, pero ya apoyaron la designación de Pablo Ceriani como nuevo presidente de Aerolíneas Argentinas y el regreso de varios altos cargos que acompañaron la gestión de Mariano Recalde.
Ceriani había estado en Aerolíneas de la mano del entonces gerente de Finanzas, Axel Kicillof, y escaló hasta convertirse en el número dos de Recalde.
La Cámpora también quiere el control Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA). Uno de los nombres que sonó para ese puesto es Alejandro Granados, hijo del intendente de Ezeiza y ex administrador de la ANAC en el segundo mandato de Cristina Fernández. Su nombramiento ahora es parte de una negociación compleja.
En diciembre, La Cámpora había perdido interés en el ORSNA cuando se evaluó la posibilidad de transferir al Ministerio de Obras Públicas un fideicomiso millonario que alimenta las obras en los aeropuertos. Descartado ese plan, la agrupación que lidera Máximo Kirchner retomó el interés en ese organismo.
Uno de los nombres que sonaba es el Gustavo Lipovich, que ya estuvo a cargo del ORSNA y acaba de asumir como vicepresidente de Aerolíneas. Fuentes de la aerolínea de bandera relativizaron esa posibilidad: "Está trabajando muy firme".
Hay una negociación muy tensa para repartir los cargos en el sector aeronáutico. Las designaciones en esos organismos dependen formalmente del ministro de Transporte, Mario Meoni, un hombre cercano a Sergio Massa. Pero la voz del ahora senador Recalde (de vacaciones en la Costa desde fines de diciembre) sería cada vez más influyente.
Los otros 2 lugares estratégicos son:
- la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), una sociedad del Estado bajo la órbita del Ministerio de Transporte de la Nación, e
- Intercargo, que tiene el monopolio del servicio de rampas y de traslado de equipajes en los aeropuertos del país. La estatal fue intervenida en 2012 por decisión de la ex presidenta Cristina, y con la intervención, ingresó una tropa de dirigentes de La Cámpora.