Si el PEN se ve obligado a recortar en obra pública, planes sociales y otras partidas, ¿cuál será será el encanto seguir perteneciendo a ese espacio para gobernadores, intendentes o movimientos sociales?
¿Qué harán los sindicatos?
Es que el peronismo siglo XXI jamás tuvo que negociar con el FMI porque en su momento se declaró el default y luego el presidente Néstor Kirchner le pagó un billete arriba del otro para no tener que cumplir metas fiscales.
Pero ahora no hay dólares, la sequía hace tambalear el Banco Central, la tasa de interés de la FED pone contra las cuerdas a los países emergentes altamente endeudados, el riesgo país en casi 1.900 puntos básicos prohíbe todo tipo de créditos y la inflación es asfixiante. Descongelar tarifas, combustibles, servicios, transportes y acordar con el FMI se impone como única alternativa a un Frente de Todos que tiene cada vez más filtraciones.
Instalar la persecución a sindicalistas y dirigentes que fueron opositores a Juntos por el Cambio es una necesidad para el Frente de Todos para recordar porqué forman parte del oficialismo.
El problema es si un presidente con la palabra tan devaluada y un oficialismo derrotado electoralmente está en condiciones de sostener la unidad sin chequera en mano.