A propósito, una señal interesante es la mención que hace Valenzuela a Santilli en un tuit de la reunión de Tres de Febrero y otro de Jorge Macri del encuentro en Olavarría con casi los mismos protagonistas.
En la reunión del jueves en Tres de Febrero, los protagonistas hablaron de una hipotética interna con Macri, si no se baja de la candidatura y se integra a la lista que encabezará Santilli.
En el larretismo creen que la fractura del Grupo Dorrego le quitará respaldo político al intendente de Vicente López, y éste terminará declinando sus aspiraciones.
Es una estrategia calcada a la de CABA. Allí, Larreta espera que Bullrich se termine sumando a la lista que encabece Vidal y que no haya interna.
Volviendo a la PBA, hay otros jugadores que aún no definen qué harán. Por ejemplo, desde la Coalición Cívica avisaron que Elisa Carrió "sigue dispuesta a encabezar la lista en Provincia".
Y los radicales ya mostraron una carta fuerte: el neurocientífico Facundo Manes.
Por último, están los peronistas. Entre ellos, el exministro bonaerense, Joaquín De la Torre, tuvo contactos con Florencio Randazzo.
Pero hay algo que los une a todos: la resistencia a la figura porteña de Santilli.
Aún está lejos la posibilidad de una unidad ‘por el espanto’, pero hubo un inicio: el comunicado firmado por el intendente de Vicente López y titular del PRO bonaerense, Maximiliano Abad por la UCR, Andrés De Leo por la Coalición Cívica y De la Torre del Peronismo Republicano, donde dejan en claro que los partidos que conforman Juntos por el Cambio “vamos a delinear el mejor marco de acuerdos programáticos y electorales, para nuestra provincia y para los bonaerenses".
Ese pronunciamiento se publicó al día siguiente de la reunión entre Larreta y Bullrich para comenzar una negociación por las listas.