La demora sobre este tema produjo una carta clave firmada por la alemana Angela Merkel, el español Pedro Sánchez, el portugués António Costa, el neerlandés Mark Rutte, el sueco Stefan Löfven, el checo Andrej Babis y el letonio Krisjanis Karins. En ella, expresan la urgencia para firmar un acuerdo comercial entre ambos bloques.
"Tenemos una oportunidad histórica, estratégica, para cerrar uno de los acuerdos más importantes de la Política Comercial Común Europea", subrayan en una carta enviada al presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker.
Los líderes insisten que "el comercio es clave para el crecimiento económico y la creación de empleo en la UE". El eje está puesto en desarrollar la "industria manufacturera, incluidos entre otros los automóviles y sus piezas", europea.
Así las cosas, instan a "ambas partes a estar dispuestas a hacer algunas concesiones finales para lograr este acuerdo histórico".
Sin embargo, esta demora dio tiempo para internas, por ejemplo, en la industria vitivinícola.
En un comunicado difundido anoche (20/06), Bodegas de Argentina -cámara que agrupa a más de 250 bodegas de todas las provincias vitivinícolas- afirmó que el "acuerdo potenciará las exportaciones de vino Argentino a la Unión Europea, principal mercado de exportación luego de los Estados Unidos".
"Creemos que con la firma de un acuerdo de cero arancel entre ambos bloques, Argentina será beneficiada", celebró su director ejecutivo Juan Carlos Pina. Según el directivo, "el principal obstáculo a la exportación de vino argentino a Brasil es la carga tributaria sobre el vino, no la potencial importación de vino europeo". E insistió: "Este acuerdo es fundamental, ya que el futuro del vino argentino es la exportación, como lo es hoy para nuestros competidores del Viejo y Nuevo Mundo".
En tanto, la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) no coincidió: "Hay serios riesgos si no se establece un proceso de convergencia arancelaria progresiva", reclamó.
"En la actualidad, la industria del vino exporta anualmente 200 millones de litros de vino embotellado por US$ 800 millones a más de 130 países, siendo este producto uno de los pocos que Argentina exporta al mundo en cantidades relevantes con alto valor agregado y marca propia", subrayó, para tener en cuenta a la hora de negociar.
Hasta el momento, la Casa Rosada no emitió comunicado al respecto pero el acuerdo es inminente y se espera la firma para medir el impacto en la opinión pública de cara a la elección de octubre.