Sin embargo, como no se registró reacción adversa cuando la propia senadora proclamó que iría detrás de Alberto Fernández en la propuesta kirchnerista, sí constituyen un factor a seguir los pormenores que deparen a la economía global, y a nuestro país como emergente, los capitales que se mueven al compás de la política monetaria de la Fed y su reflejo en las tasas internacionales.
Adversidades externas
El director de Carta Financiera, Miguel Boggiano, advirtió que “el frente externo, más temprano que tarde, se volverá adverso” y puso de relieve en tal sentido que “el rendimiento a 3 meses anualizado supera al rendimiento a 10 años anualizado. Esto es, justamente, lo que está pasando ahora y lo que pasó previo a las últimas 3 recesiones”.
Llamó la atención de que “el Merval en dólares está en los mismos niveles de fines de enero de este año”, cuando los problemas no estaban encaminados hacia una solución y ahora tampoco lo están, y “hoy la economía está anestesiada”.
Los portafolios golondrinas se llenan, mientras tanto, de Leliqs, haciendo una diferencia de 57 puntos anuales con un dólar estático, una tasa del 4,5% mensual y un IPC que en mayo anduvo en el 2,5% y posiblemente repita en junio.
Si este equilibrio se mantuviera hasta las PASO, la renta bruta que acumularían estaría en torno del 12% con la inflación apenas en la mitad y el dólar inmóvil.
Nadie, no obstante, puede estar seguro de saltar a tiempo y en tanto la bola de nieve de las Leliqs sigue creciendo.
Los vencimientos de deuda emitida por el Tesoro por US$22.161 millones, de los que casi la mitad están en moneda extranjera, se acumulan a partir de junio, y representan alrededor del 85% del plan financiero de 2019.
Letes, Lecap y Lecer suman US$25.834 millones a lo largo del año, de los que aún restan saldar US$21.847 millones como consecuencia de los menores plazos que dispuso Hacienda, que prefirió pagar 20% anual en dólares por títulos de deuda a octubre del próximo año.
Pero además también están las Letras emitidas en dólares (Lelink) para morigerar la reacción por el bono dual.
ANSeS, que ha visto reforzadas sus arcas por decisión administrativa de la Jefatura de Gabinete, lleva invertido el 62% de las Letes 2020, que dieron 7,5% en dólares y 61% en pesos, y la idea es que colabore con los rescates que se sucederán.
El objetivo de mínima viene siendo renovar de 46% para arriba de los vencimientos aunque con plazos muy cortos, por lo que no figuran en el programa financiero del año que viene.
El problema sería que no estén los dólares cuando toque pagar ni que los inversores refinancien, en cuyo caso habrá que cubrir con reservas del Banco Central para cancelar los vencimientos.
Otra posibilidad sería que se destinen pesos a tapar semejantes baches y el mercado cambiario salga de su actual letargo: se pasen a dólares los ahorros y bonos antes de las elecciones.