La Casa Rosada salió con todo contra Ramos Padilla. Mauricio Macri pidió, en una entrevista televisiva, que el Consejo de la Magistratura trate su destitución. Ese procesó lo instruyó el propio representante del Poder Ejecutivo en el Consejo: Juan Bautista Mahiques y habría participado el ministro de Justicia Germán Garavano.
Quizás por eso, Elisa Carrió fue tan furibunda con Garavano en una entrevista con LN+ donde recordó el caso AMIA: "no trato con imbéciles, por lo general me preservo, de todas maneras la Cámara condenó a los exfiscales en el caso AMIA, donde él ordenó no imputar. Este chico no tiene la más pálida idea de la dimensión de la causa que trata".
Y agregó: "No digo que sea malo, pero ser imbécil también es un error. Digo imbécil como lo dice la Real Academia, es decir, falto de inteligencia".
En tanto, Fernando Míguez, abogado titular de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático y habitual denunciante ante el Poder Judicial, anticipó que este martes presentará una denuncia por "intromisión" contra el presidente Macri luego de sus críticas a Alejo Ramos Padilla, cuyo pedido de remoción se tramita ante el Consejo de la Magistratura.
La denuncia también alcanza al ministro Garavano y a Mahiques.
"El presidente no puede criticar al Poder Judicial, tiene que tener probidad y si tiene alguna animosidad personal contra algún magistrado lo tiene que expresar en otro contexto, no puede ser que lo denuncie y lo destituya. Al juez lo tenemos que dejar investigar, más en una causa tan sensible como esta", expuso Míguez en declaraciones al diario Perfil.
"Macri hace público, en sus expresiones ante su soldado de prensa Majul, que fue él quien ordenó a Germán Garavano denunciar a dicho Juez Federal ante el Consejo de la Magistratura, y para ello fuera anoticiado el Consejero Juan Bautista Mahiques en el sentido de que ejecute la orden presidencial hasta lograr la destitución del Juez mencionado", sostiene Míguez en la denuncia que presentará.
"Que un Presidente de la Nación ordene remover a un juez es claramente violatorio de la Constitución, y el Presidente que viola la Constitución queda sometido a la posibilidad de un juicio político", agrega el texto de la presentación judicial.
Además de la dimensión judicial, para el Gobierno el tema de remover a Ramos Padilla tiene una dimensión también política que afecta a su imagen de respecto por la institucionalidad. Así lo analiza el periodista Carlos Pagni en los párrafos salientes de su columna televisiva que reproduce el diario La Nación:
Podría haber sido todo distinto: Ramos Padilla podría haber sido objeto de un apercibimiento; podría haber sido otro el que haga la denuncia; y también el Presidente podría haberse abstenido de pedir la remoción de un juez
¿Qué es lo que vuelve sospechosa esta indignación del Gobierno? Cuando Ramos Padilla pidió que fuera D'Alessio a declarar a Dolores, desde el Servicio Penitenciario -que depende del Ministerio de Justicia- dijeron: "No podemos mandar al testigo porque no tenemos nafta". Daría la impresión de que el oficialismo no quiere que se investigue lo que está investigando Ramos Padilla
En las declaraciones ante el juez, Ramos Padilla dice: "Me encontré con algo. Con un fenómeno que no aparece ahora, que está dañando a la democracia argentina desde hace mucho tiempo y que es un aparato de inteligencia descontrolado: mafias de espionaje clandestino". Esto es lo que está estudiando Ramos Padilla. Y posiblemente es esto lo que le está molestando al Gobierno
Ramos Padilla se encuentra con informes de inteligencia de cuestiones que tienen que ver con la vida de Maria Eugenia Vidal. Si esto fuera así, quiere decir que estamos en presencia de un espionaje clandestino entre gente del Gobierno contra gente del Gobierno, o de gente de Cambiemos contra gente de Cambiemos
Hay otra curiosidad, y es la torpeza. Cuando uno hablaba hace una semana sobre D'Alessio entre gente medianamente informada, nadie entendía muy bien cómo era la historia. Ahora que el Presidente pide la destitución todo el mundo sabe lo que pasó. Si le dan un grado de visibilidad a aquello que tendrían que ocultar con picardía, no me sorprendería que en algunos días este tema ocupe la prensa internacional
La última torpeza: si no me das economía, si me das inflación de 3,8% en un mes, dame identidad. El eje central de campaña del Gobierno es reclamar el voto por ser distintos, en el plano de los valores, de la política y de la institucionalidad. Lo peor que le podría pasar a Macri de acá a las elecciones es que aparezca este nivel de opacidad, este resurgimiento de lo peor de la Argentina. Que aparezca un lado B que no se esperaba del lado de él, sobre todo porque la economía no produce las prestaciones esperadas.