La principal preocupación de los electores es la fragilidad económica, con su prolongada recesión y su alta inflación. Sin dudas, por su responsabilidad, Macri no podrá sacarle jugo proselitista. Eso es algo que, en cambio, puede aprovechar CFK.
No obstante, eso no significa que a la campaña del Presidente le falten recursos discursivos para apuntalar su candidatura, siempre en la vía de la polarización y la profundización de la grieta.
Una muestra de ello se produjo este miércoles en La Plata. Allí el Presidente y la gobernadora María Eugenia Vidal encabezaron la reinauguración de talleres ferroviarios. Allí estaba junto a ellos María Luján Rey, una tenaz luchadora en la búsqueda de Justicia por la tragedia de Once.
El siniestro que dejó 52 muertos y más de 800 heridos cuando una formación de la línea Sarmiento se estrelló en la cabecera de Once es una de las espinas que el kirchnerismo lleva incrustadas muy adentro. Por muchos motivos. Porque expuso a venas abiertas las consecuencias del sistema de corrupción de aquella década. Porque hay altos exfuncionarios condenados y detenidos bajo aquellas acusaciones (Julio De Vido, por caso). Y porque, ante la sociedad, Cristina Fernández mostró una gran dosis de insensibilidad al respecto. Aquella famosa frase "vamos por todo" fue pronunciada por la entonces Presidente en su 1ra aparición pública tras la tragedia. En la campaña de 2017, con varias condenas dictadas por el tribunal oral que lo demostraban, la entonces candidata sostenía que no hubo responsabilidad del Estado en aquel trágico episodio.
'Once' ocurrió en 22/02 de 2012, apenas unos meses luego de que CFK asumiera su 2do mandato tras ganar la reelección con el 54% de los votos. No son pocos los que creen que su declive comenzó aquella fatídica mañana.
Macri y Vidal aprovecharon la ocasión en La Plata para enterrar aún más aquella espina y, al mismo tiempo, recordar que la economía puede ser un factor determinante en el voto, pero no el único.
"Si se hubiera invertido en esto durante muchos años, en todo lo que no se hizo, habríamos evitado las tragedias de Once y Castelar (3 muertos en 2013)", disparó Vidal al anunciar la implementación del sistema de frenado automático en las formaciones.
"Pasamos de la desidia a la acción y de la corrupción a la transparencia", profundizó Macri a su turno.
"Ellos han estado muy atrás de todo esto porque han sufrido en carne propio el mal ejercicio del poder, el mal uso de los recursos públicos", dijo respecto a los familiares de las víctimas, con María Luján Rey a su lado.
Macri confirmó en La Plata que el juego que mejor juega es el de la grieta, y que usará todos los recursos que tenga a mano para imponerse en esa puja, aunque algunos, tal vez, puedan ser considerados como golpes bajos.