La prensa española también suele catalogar a Abascal como “racista, xenófobo, contrario a las leyes que combaten la violencia de género, defensor excluyente y exclusivo de sus valores cristianos, pertinaz defensor de borrar cualquier vestigio de memoria histórica que no sea la suya y la de los suyos y un obseso obsesivo contra el Estado Autonómico, tal como está contemplado en la Constitución”, señala el portal El Plural.
¿Puede José Luis Espert generar un fenómenos similar y plasmarlo en las elecciones de octubre?
El diario Clarín consultó a 13 encuestadores para lograr unanimidad en la intención de voto del economista. La mayoría, en promedio, le otorgan un 5%. Se trata de un porcentaje similar al de la sumatoria de todos los partidos de izquierda, aunque elevado para una fuerza política que se gestó recientemente.
Pero lo más importante es su potencial de daño contra la candidatura de Mauricio Macri. Espert consigue votos del mismo electorado que el Presidente, y lo pone en peligro de ser derrotado en primera vuelta y dejarlo sin balotaje. Por eso los esfuerzos por privarlo del sello partidario a pocas horas del cierre de listas.
Según Mariel Fornoni de Management & Fit, el voto de Espert es “atípico, es parecido al voto de la gente que metía la feta de salame en 2001, sobre todo jóvenes que están hartos de la política, el mensaje un poco liberal: 'Políticos que ganan un montón de plata, tienen un montón de asesores y que los mantenemos todos', el liberalismo".
Federico Aurelio, de Aresco, advierte que el voto del economista " no es todo voto de Macri, parte del voto de él es un voto antisistema, que es probable que si él no fuera candidato directamente no fuera a votar, con lo cual es difícil cuando vos tenés una intención de voto tan baja querer caracterizar a esa muestra".
Para Lucas Romero de Sinopsis, "la proporción es 82% de ese voto a Espert elige a Macri en un escenario de balotaje con los Fernández, y el 18% elige a los K. Es un voto claramente favorable al Gobierno en una disputa Cambiemos-Kirchnerismo".
El consultor Gustavo Córdoba acerca a Espert y Abascal: “Indudablemente que tiene una presencia de un voto más bien de enojado con Macri, ex votante de Macri, o votante de Macri en las dos elecciones de 2015 y 2017. Te diría de predominio urbano, clase alta, formado, con una idea de un Estado mínimo, desde el punto de vista económico anti populista y liberal, ese sería el perfil del votante de Espert. En el cual no hay ningún ADN ni kirchnerista ni peronista, con lo cual lo que hay que pensar es que en una polarización extrema ese es un votante que puede optar por opciones cercanas a Mauricio Macri".
Y Federico González de Federico González & Asociados, considera que “son votantes que, en primer instancia, eligen o prefieren a Espert y no a Macri (u otro). 2) Si Espert no estuviera, esos votos, —mayoritariamente— no irían a Fernández sino que se repartirían entre Macri y Lavagna. 3) Si no estuviera ni Espert ni Lavagna (ballotage) , entonces si irían mayoritariamente a Macri".