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¿Algo para festejar? Alberto contra los halcones PRO abrió la grieta y liberó al tercio restante

Con su discurso de Apertura de sesiones ordinarias 2021, lejos de moderarse el presidente Alberto Fernández se enfocó de lleno en la grieta. Al otro lado, los "halcones PRO" festejaron esa radicalización que los revive. Pero lejos de la exasperación y los festejos, en un año electoral, el riesgo que se abre no es menor: perder al tercio restante.


Ante la Asamblea Legislativa, Alberto Fernández castigó duro a la oposición, al punto que anunció que denunciará a Mauricio Macri por el préstamo del FMI.

Cada palabra fue pensada y planificada. Lejos de una declaración del momento, producto de las pasiones incontrolables, todo lo dicho indica un plan previo, y por ello, una intención, un objetivo.  El más claro, en este caso, fue abandonar la moderación, situarse lejos de aquel hombre que prometió "cerrar la grieta" entre los K y los antiK.

Motivo de festejo para los sectores más duros de su "bando", pero también del contrario: "los halcones PRO" lo recibieron con aplausos. 

El dilema es que no lo hizo un año cualquiera. 2021 es un año electoral y Alberto lo arrancó de lleno con la polarización sin contemplar siquiera a aquellos sectores de Juntos por el Cambio que lo apoyaron durante la pandemia, y enterrando por completo el tono conciliador de la campaña 2019. Un tono que, por supuesto, venía avalado por la propia Cristina Fernández de Kirchner al momento de elegirlo como su candidato, que le funcionó como estrategia, pero que ahora lo sitúa en el mismo lugar en el que se encontraba la exmandataria antes de la victoria.

Pero, ¿por qué esta vez le serviría ir por el camino contrario? ¿por qué alejarse de ese plan de no confrontación que lo llevó a la presidencia?

Un punto a favor de Juntos por el Cambio que celebró la furia del presidente: para Patricia Bullrich y Alfredo Cornejo, presidenta del PRO y de la Unión Cívica Radical (UCR), y referentes del grupo halcón dentro del conglomerado opositor, Alberto F. abrió pista para los talibanes de JxC, que se sienten reivindicados y buscarán redoblar la apuesta.

"Fueron casi dos horas de acusaciones", dijo la jefa PRO y defendió los banderazos cuestionados por Fernández: "Fueron producto de la cuarentena más larga, inútil y brutal". La presidenta del partido que fundó Macri aprovechó para apuntar en duros términos al Presidente y su gestión. 

A la vez, confirmó la tendencia que se verá en la campaña de 2021: nombran a Macri, y salta Bullrich. Tal como resalta el sitio 'Letra P' que hizo eco de las declaraciones opositoras, "una estrategia para enfervorizar al núcleo duro amarillo, que delira con estos posicionamientos de la exministra de Seguridad".

"¿Va a ordenar investigar a nuestro Gobierno?", se preguntó Bullrich: "Suena soviético. La división de poderes, bien gracias", ironizó la exdiputada. "Vi un discurso de mucho odio, en el sentido de que todas las cosas que han salido mal se las tira a Macri", evaluó en diálogo con 'La Nación +'.

También Cornejo vio revalidada su táctica de confrontar golpe por golpe con la Casa Rosada. El presidente del radicalismo hace meses que mudó su línea discursiva a la polarización con el peronismo tal cual hace Bullrich. Una unidad de halcones que se mantiene cada vez más firme, y que el discurso de Alberto vino a acompañar.

"Lo que vino a hacer el Presidente no fue a hablarle a la Patria, sino a rendirle cuentas al Instituto Patria", remató el jefe del bloque de la UCR en Diputados, Mario Negri. Claramente, el mensaje le sirvió a la oposición para, según la tropa de JxC, "con argumentos" insistir con la idea de un "gobierno kirchnerista".

Pero, acaso, reforzar la polarización puede alejar tanto al Presidente como al "otro bando" de ese tercio de votantes que salta de preferencias entre una y otra elección y que termina, al fin y al cabo, definiendo los resultados. ¿No es una movida demasiado riesgosa para un año electoral?

"Van a terminar teniendo los votos de Cristina y no van a sumar más", dicen algunos dirigentes de Juntos por el Cambio, para quienes incluso el avance de Máximo Kirchner, les viene como anillo al dedo.

Lo cierto es que de un lado y de otro cosechan una cantidad similar de votos, los mismos que en 2019 obligaron a Cristina a correrse a un costado para marcar la diferencia. Entonces, otra vez (aunque ahora con experiencia) situarse al centro sería la opción.

¿La aprovechará la oposición? ¿Pueden abrirle paso a los dialoguistas como Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau. O, en cambio, ¿renacerán las tensiones dentro de Juntos por el Cambio?

Algunos creen que si el jefe de Gobierno puede mantenerse a un costado del combate Albero F. vs. Mauricio Macri, apelando al dialoguismo, a la moderación y con un discurso antigrieta, mientras recorre su camino presidencial, podría captar a esa porción que queda fuera de la grieta y que no es menor. 

Lejos de los propios y los extraños puede tejer su estrategia. 

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