Sin embargo, empresarios locales -a la cabeza Paolo Rocca, de Techint- comenzaron a delinear estrategias para saltar la grieta. Esto incluye a sindicalistas y el campo.
La tasa de interés y el tipo de cambio para arriba acelerarían la conformación de una nueva alianza que comenzó el año pasado.
El periodista Horacio Vertbitsky, así lo resumió:
"La situación a la que se ha llegado no se remedia con el reemplazo de una figura por otra. Lo que comienza a insinuarse es la posible ruptura de la coalición gobernante y su reemplazo por una nueva alianza, que incluiría a sectores del Peornismo Conversable y también del radicalismo.
El trasfondo es la pugna cada día más enconada entre el sector financiero internacional (que gobierna en alianza con las empresas energéticas en las que Macrì y los suyos tienen intereses directos, que explican la dolarización de sus tarifas), y los grupos locales. Este segundo bando es liderado por la transnacional italiana Techint, y sus integrantes ya protestan a los alaridos desde la UIA y la Sociedad Rural, mientras buscan entendimientos con la burocracia sindical de la CGT.
A esta distancia del cierre de las alianzas, el 12 de junio, es imposible predecir si el terremoto tendrá lugar, pero las placas tectónicas se mueven y un oído atento lo percibe".