"La campaña, en términos prácticos, comenzó hace seis días con la publicidad en radio, televisión y vía pública. En ese marco, el 72% de los entrevistados que hace tres semanas no tenían interés ni información sobre los candidatos y las elecciones, empezó a enterarse de lo que pasa y lo que pasará el próximo 11 de agosto. Los candidatos y sus apoyos empezaron a visualizarse y su intención de voto se empezó a ajustar a partir de esta nueva realidad.
La primera cuestión, ya esbozada en la encuesta anterior, era que el candidato del oficialismo, Martín Insaurralde, no llegaba a recoger el apoyo que tenían en distintas medidas del gobierno nacional y del gobierno provincial. La aprobación de la gestión de la presidenta Cristina Kirchner estaba en el orden del 40%, en tanto que el apoyo al gobernador Daniel Scioli era del orden del 60%. El trabajo de la campaña de estos pocos días del gobierno nacional y especialmente el del gobernador junto a Insaurralde han tenido su correlato en los números actuales, sirviendo tanto para construir conocimiento sobre la figura de un candidato muy poco conocido como para identificarlo con el kirchnerismo y transferirle parte del apoyo antes mencionado", analizó la consultora en su informe.
"Por otro lado, Massa no está recogiendo aun prácticamente nada del voto duro que conserva y expande la lista que encabeza Francisco de Narváez, quien aunque mejora levemente su perspectiva electoral anterior, el dato más fuerte para el análisis es que logra conservar una masa no menor de votantes claramente opositores alrededor de su propuesta". Ello, en cuanto al espacio peronista.
¿Qué ocurre al otro lado? En el espacio no peronista, sostiene, "aun quedan los interrogantes abiertos sobre cuáles son las posibilidades concretas de ampliar su presencia, tanto en términos políticos como electorales de los candidatos que representan el binomio Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín. La expansión del voto peronista en sentido amplio a niveles de más del 70 por ciento nos llevan a pensar que razonablemente debería aparecer un voto no peronista, especialmente en el interior de la provincia, que acompañe esta opción con mayor presencia que la que hoy recogen".
Siempre según la encuesta, en términos generales, cabe mencionar que Massa perdió un 1,2% de intención de voto (a principios de mes había registrado el 33,7%), mientras que Insaurralde sumó 4,6 puntos a los 22,8 registrados por la encuesta realizada en la primera semana de julio.
En el tercer lugar, con 13,1% de las preferencias, se mantiene Francisco de Narváez, y cuarta sigue Margarita Stolbizer, con 11,7%.
Así explicó los cambios Alejandro Catterberg, director de Poliarquía Consultores al diario 'La Nación': "Insaurralde está elevando su nivel de conocimiento y consolidando el voto favorable al Gobierno". De esta manera, agregó, "el nivel de fuga del voto kirchnerista hacia Massa se esta reduciendo".
La ubicación de los números sobre el mapa de la provincia de Buenos Aires muestra que el conurbano es el escenario en el que ocurrieron los mayores cambios. Es allí donde Massa sufrió la mayor sangría de intención de voto y donde escaló Insaurralde.
A casi 20 puntos de distancia, se mantiene Francisco de Narváez, cabeza de lista del Frente Unidad por la Libertad y el Trabajo (FULT), que pasó de 12,8% a 13,1% de intención de voto entre los consultados. Lo sigue muy cerca la líder del Frente Progresista Cívico y Social (FPCS), Margarita Stolbizer, que cayó del 12% al 11,7%.
Más abajo, se sostiene el candidato del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), Néstor Pitrola. Pese a haber perdido adhesión (pasó del 2,2% al 1,8% entre una encuesta y otra), el dirigente sigue por encima del 1,5% necesario para superar el filtro de las PASO y poder competir en las generales de octubre.
Eduardo Amadeo (Compromiso Federal) completaba la tabla que sumó una décima de punto (pasó de 0,7 a 0,8%), pero se conoció ayer, renunció a renovar su banca para "contribuir a reforzar al candidato que hoy tiene más y mejores posibilidades de frenar al kirchnerismo", Sergio Massa.
Poliarquía midió la intención de voto en la provincia a través de 1021 encuestas telefónicas y domiciliarias en total y se hicieron entre el lunes y el viernes de la semana pasada.
La clasificación de los eventuales votantes de Massa e Insaurralde según su grado de "cercanía" con el kirchnerismo aporta otros datos interesantes sobre el perfil de cada uno de esos universos.
Massa perdió terreno entre quienes dijeron sentirse "cercanos" al Gobierno (pasó de 36% a 23% en ese segmento entre una encuesta y otra) y creció 4 puntos entre los que se consideran "muy lejanos" (trepó de 34% a 38%). Llamativamente, el intendente de Tigre registró un crecimiento significativo entre los que se describieron como "muy cercanos" a la Casa Rosada (de 4 a 5%).
Massa es también fuerte entre los encuestados con estudios secundarios. Lo votaría el 35%. A Insaurralde, el 25%. El tigrense también se impone entre las personas consultadas que tienen estudios primarios. De esa franja lo votaría el 32% y a Insaurralde, el 29%.
"Massa muestra una debilidad relativa entre la población con educación superior y entre los más criticos con el Gobierno. Para consolidar su ventaja tendría que aumentar sus votos en esos sectores, pero ello implica un discurso mas crítico que no está claro que esté dispuesto a dar", pronosticó Catterberg.
Impulsado por Cristina Fernández, en las últimas semanas, Insaurralde registró una suba importante entre los "cercanos" al Gobierno: pasó de 39% a 56% de las adhesiones entre la primera semana del mes y esta nueva encuesta. Además, la performance del candidato kirchnerista mejoró ostensiblemente entre el público femenino. Las mujeres que lo votarían pasaron de 19,8 a 29%. Los hombres son menos (bajaron del 27 al 26%). En tanto, en términos etarios, Insaurralde supera por sólo un punto a Massa entre los más jóvenes (votaría al intendente de Lomas de Zamora el 31% de los que tienen entre 18 y 29 años).
Massa registra su mejor porcentaje en la población en condiciones de votar de entre 30 y 49 años.