Las encuestas ya son unánimes: Cristina no tiene re-reelección posible. Pero falta consolidarlo en las urnas. Allá vamos. Para los diarios Clarín y La Nación, sometidos a escarnio K, el triunfo de Sergio Massa será un final de época negativa. Para el diario La Nueva Provincia, cuyo director Vicente Massot, se encuentra en la lista negra K, también.
Pero, antes del 11/08, la idea es que el 08/08 una movilización anti K aliente el concurrir a las urnas. En definitiva, no han sido ni los diarios ni los políticos los grandes protagonistas del declive K sino la gente de a pié, los militantes de las redes sociales, los ciudadanos que no se escuchan a diario y sería bueno que ellos puedan consolidarlo, en especial como una advertencia para los que ganen : no repetir la tentación de lo mismo.
Aquí algunas reflexiones dominicales:
1. Cristina en caída
"(...) Un 60% de los consultados por Management & Fit dijo estar disconforme con la política que lleva adelante la Presidenta. El mes anterior la misma encuestadora sostenía que la desaprobación trepaba al 58,4%.
La imagen personal de Cristina también desciende.
Sólo el 8,5% dice tener de ella una “muy buena” imagen y el 21,3% la define como “buena”.
Pero 43,9% tiene una imagen “mala” y un 16,8% “regular”. Casi el 10% de los entrevistados no quiso contestar ese interrogante. La encuesta es representativa de todo el país.
En la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli logra una aprobación de más del 44% y lo desaprueba, en comparación, menos gente que a la Presidenta. Algo más del 32% no está de acuerdo con el rumbo. Además, un 19,7% lo votaría para presidente en 2015.
Scioli sin embargo, pierde en esta misma encuesta frente a Massa, que obtiene un 21,9% de intención de voto a presidente. Tercero aparece Mauricio Macri, con un 7,4%.
En la Ciudad de Buenos Aires los números están equilibrados para Mauricio Macri.
El 44% de la gente rechaza su administración pero un número casi calcado (algo más del 42%) dice estar conforme. Macri es visto no solo por los porteños como el principal opositor al kirchnerismo y logró revertir la tendencia hacia abajo de su gestión de un año atrás, cuando el rechazo superaba el 50%. (...)".
2. Massa le gana a Cristina
"Cuando quedan 5 semanas para las primarias del 11 de agosto, en el principal distrito electoral del país el candidato a diputado nacional del Frente Renovador, Sergio Massa, supera en la intención de voto por casi 11 puntos al postulante de la Casa Rosada, Martín Insaurralde. En las proyecciones de los bonaerenses, el intendente de Tigre recoge el apoyo del 33,7 por ciento de los votantes, contra un 22,8 por ciento del jefe comunal de Lomas de Zamora.
Casi 20 puntos por debajo de Massa se ubican el postulante del Frente Unión por la Libertad y el Trabajo, Francisco de Narváez, con el 12,8%, y la candidata del Frente Progresista Cívico y Social, Margarita Stolbizer, con el 12,1%. Esos datos surgen de una encuesta elaborada para LA NACION por Poliarquía Consultores.
Pero casi tan reveladora como esas cifras es la identidad política de quienes prefirieron a Massa: el tigrense fue elegido por más de un tercio (36%) de quienes dijeron sentirse "cercanos" al Gobierno, pero también por más de la mitad (52%) de quienes se consideraron "lejanos" y otro tercio (34%) de los bonaerenses que se definieron como "muy lejanos" del kirchnerismo.
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Ningún otro candidato gozó de una diversidad ideológica tan amplia entre sus adherentes. Y esa ambigüedad de Massa logró también complicar, al menos hasta ahora, el desempeño de Insaurralde dentro del universo kirchnerista: el lomense fue elegido por el 39% de los bonaerenses que se definieron "cercanos" a la Casa Rosada, apenas por encima de Massa, que fue elegido por el 36% de ese mismo grupo. (...)".
3. Cristina vs. Massa
"(...) Qué otras cosas se escuchan en los pasillos. Por ejemplo que Cristina tuvo que elegir a Insaurralde porque era lo más parecido a Massa que tenía a mano. Supuestamente, la misión era pelearle a su rival el voto joven y de las clases medias urbanas. Pero se toparon de movida con un claro gesto de imprevisión política, de una elección hecha desde la desesperación, con un lastre: que el 60 por ciento de la gente no conoce al intendente de Lomas. Penurias que se cuentan: hubo que bajarlo de un acto en San Miguel porque no había más de doscientas personas. Después se programó otro acto nada menos que en Tigre a donde Insaurralde tampoco asistió. Alguien (¿ella misma?) tuvo la pésima idea de mandarlo a Amado Boudou. Su frase más célebre para "pelearle" el voto a Massa fue: "Aquí no se puede estar más o menos cerca. Si no están con nosotros, están contra nosotros". Otro arranque de furia para la doctora, similar al que sufrió al anoticiarse que mientras ella despotricaba contra Estados Unidos en Cochabamba por el destrato a Evo, Morenito hacía migas en la embajada norteamericana en Buenos Aires, exabrupto con periodistas de "Clarín", al margen.
Pesa, asimismo, el fracaso del plan de Cristina para llevarlo a Massa al centro del ring donde ella ya se había subido en el arranque de la campaña. Para peor, el intendente no pisó el anzuelo y por si fuera poco habla sólo a través de sus expertos por tema. Ya le provocó un soponcio con el plan para arrancarle a Cristina dos de sus banderas fundamentales como son YPF y Aerolíneas Argentinas. Massa promete que él lo hará bien, con previsibilidad y reglas claras de juego en el caso de la petrolera, dos supuestos innombrables cerca de Cristina, y con una línea de bandera que publique sus balances todos los meses y no sea más un coto de caza de nadie. La Cámpora abstenerse.
En ese contexto se entiende que la presidenta haya perdido la línea. Por si le faltaran enemigos, esta semana se subió al paro de maquinistas de La Fraternidad para denunciar un sindicalismo golpista que pretendería extorsionarla. No lo dice, pero la sacude que haya dirigentes de la CGT oficialista en las listas del tigrense. O que se haya enterado de aprestos de unidad de Antonio Caló y Hugo Moyano para unirse más temprano que tarde, en todo caso no más allá de conocerse el resultado de octubre, en reclamo de la eliminación del impuesto a las Ganancias para los trabajadores. Le llegaron retazos de esa larga conversación entre el metalúrgico y el camionero en un hotel céntrico, que le dolió más que la foto sin ninguna inocencia que los dos caciques decidieron ofrecer tras el encuentro."
4. Massa vs. Insaurralde
"(...) Para empezar, el gobierno también lee encuestas, las que encarga y por cierto las ajenas. Y ese panorama que se abre ante sus ojos parece ser el motivo central de esa imagen descolocada y por tramos desquiciada de la administración. Por lo que se ve y se dice en el interior del kirchnerismo, todo estaría centrado en la provincia de Buenos Aires. Otra vez la madre de todas las batallas. En las ventajas que los sondeos muestran que lleva el intendente de Tigre sobre Martín Insaurralde. Aunque esto es política mezclada con los cambiantes humores sociales y no se puede afirmar que todo esté dicho, ni muchísimo menos, en el arranque hay un dato que se veía venir en el gobierno y que las encuestas están reflejando como para empezar a provocarles ese ataque de nervios: se advierte la clara pérdida de intención de voto de Francisco de Narváez en beneficio de Massa.
Un corrimiento que se asegura en los pasillos de la Casa Rosada la doctora siempre hubiese querido evitar, cuando imaginaba erróneamente que el tigrense sería portador de un kirchnerismo ligth y que ella podría cobrarse en las urnas la afrenta que el empresario de origen colombiano le infligió a Néstor Kirchner en 2009. Pero hay más: la posición de Insaurralde en todos esos sondeos, o en casi todos, apenas alcanzando el piso histórico de votos del 30% que obtendría el kirchnerismo cualquiera sea su candidato. Es decir la militancia pura y dura.
Para empezar, el encuestador de cabecera de Cristina le entregó esta semana dos sondeos, uno del GBA y otro del interior provincial, que reflejan por igual un "empate técnico" entre los dos intendentes en torno a los 32 puntos de intención de voto. Carlos Zannini mira otros números, de al menos cuatro consultoras que no trabajan para el gobierno. Allí la diferencia de Massa sobre Insaurralde es, en promedio, de diez puntos, 36% a 26% de intención de voto. Un encuestador histórico del peronismo, implacable con sus aciertos electorales, llevó hasta el despacho de Zannini su último trabajo en Buenos Aires: 36% para Massa y 29% para Insaurralde. Con una impronta general a toda esa catarata de pronósticos que han aterrizado en los despachos oficiales: un lejano tercer puesto, con promedio del 16% de intención de voto para De Narváez, y más lejos la alianza Stolbizer-Alfonsín con un 11%. (...)".
5. Todavía, Scioli... pero detrás Massa
"(...) La Presidenta –quien no está habilitada por la Constitución para presentarse a un nuevo mandato–, fue incluida(...): recoge apenas un 0,5% de las menciones.
Un 21,7 por ciento de los encuestados respondió no saber. Y el más mencionado como posible sucesor de Cristina fue el gobernador Daniel Scioli, con un 21,4%.
Detrás de Scioli aparecen Sergio Massa, con un 20,5%; Amado Boudou, con un 11,3%; el ministro Florencio Randazzo, con un 2,8% y el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, con un 2,2%. El primer no peronista del listado de posibles sucesores de Cristina es Mauricio Macri, con un 0,3% y detrás, Elisa Carrió, con 0,2%.La Presidenta –quien no está habilitada por la Constitución para presentarse a un nuevo mandato–, fue incluida sin embargo entre los nombres: recoge apenas un 0,5 por ciento de las menciones.
Un 21,7% de los encuestados respondió no saber. Y el más mencionado como posible sucesor de Cristina fue el gobernador Daniel Scioli, con un 21,4%.
Detrás de Scioli aparecen Sergio Massa, con un 20,5%; Amado Boudou, con un 11,3%; el ministro Florencio Randazzo, con un 2,8% y el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, con un 2,2%. El primer no peronista del listado de posibles sucesores de Cristina es Mauricio Macri, con un 0,3% y detrás, Elisa Carrió, con 0,2%."