En esas evaluaciones, realizadas por las autoridades de cada país, se hizo referencia en repetidas oportunidades a la Argentina como lugar de despacho de los cargamentos de cocaína.
El análisis de las incautaciones durante 2011 muestra también una alerta de la ONU sobre la falta de información oficial por parte de la Argentina respecto de los secuestros de drogas. El documento informa claramente que debió nutrirse de información parcial en el caso argentino, único país que fue señalado por esa falta de datos.
Así, se aclaró que la cifra de 4,4 toneladas de cocaína incautada aquí durante 2011 corresponde a decomisos en los que no participaron fuerzas de seguridad federales, ya que el Gobierno no informó al organismo sobre operativos de la Gendarmería, la Prefectura o la Policía Federal.
En 2010 tampoco se notificaron al organismo internacional las cifras de captura de cocaína en el territorio argentino. Y por lo informado en otros países, una parte importante de la cocaína que circula en el mundo tiene origen en nuestro país.
En 2009, en cambio, el gobierno nacional envió a la ONU la información sobre la captura de 12.643 kilogramos de cocaína. Fue el año récord. ¿Por eso, luego se dejó de colaborar con el informe anual internacional?
La mención al origen argentino de los cargamentos de cocaína no implica la producción local de la droga, sino el punto de embarque.
El problema local con el narcotráfico está en aumento, como lo demuestra la situación de disputas territoriales en Rosario, que ya derivó en un centenar de muertos y que anteayer motivó una marcha multipartidaria en rechazo a la violencia del narcotráfico. Es que desde los años 90 se hizo fuerte el discurso interno que apuntó al narcotráfico como un problema externo, de países consumidores, derivándose a la Argentina a un confortable papel de tránsito. Pues bien, para la ONU es éste uno de los tres países con mayor circulación de cocaína.
En estos momentos, en la Argentina la oficina antidrogas está vacante. La Casa Rosada aún no designó al reemplazante de Rafael Bielsa, que renunció en marzo último.
# El negocio en América latina
El informe anual de la ONU, presentado ayer en las oficinas en Viena, proyectó que 20 millones de personas consumieron al menos alguna clase de droga durante 2011. Y las drogas sintéticas ganaron espacio, según el análisis de los especialistas del organismo internacional. También se informó que la producción de cocaína en América latina es estimada entre 776 y 1051 toneladas.
También figuran los valores que se pagan en cada país por el kilogramo de cocaína, cifras que marcan la ganancia de los intermediarios radicados en la Argentina, donde el precio es de US$7000, mientras que en los países de destino europeo ronda los US$50.000 en promedio, en tanto que en Australia se estableció una cifra de US$250.000 por kilogramo.
Pero América latina, según el documento, no sólo es una zona de producción y tránsito de cocaína, sino que el consumo en los países de nuestra región muestra un crecimiento acelerado.