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Verbitsky no lo consiguió: Cristina prefiere a Berni (y Puricelli)

Cuando el lunes 10/06 fue publicado en el Boletín Oficial la aceptación de la renuncia de Cristina Liliana Caamaño a su cargo de secretaria de Cooperación con los Poderes Judiciales, Ministerios Públicos y Legislaturas (función a la que había sido desplazada por el malestar acerca de su capacidad de conducción de las fuerzas de seguridad, motivo del ingreso del hasta entonces senador provincial bonaerense Sergio Berni), varios periodistas especularon o con un error del Ministerio y/o Boletín Oficial, o con una explicación de que volvería a ser designada en el cargo. Hoy martes 11/06, la única información que hay en el Boletín Oficial es que también fue aceptada la renuncia de quien fue el jefe de gabinete de asesores, Lorenzo Manuel Donohoe.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El Ministerio de Seguridad de la Nación quedó en manos de los santacruceños: Arturo Puricelli y Sergio Berni (aún cuando éste sea senador provincial bonaerense en uso de licencia). De Nilda Garré no quedarán vestigios. Muchas miradas hacia el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), cuyo titular, Horacio Verbitsky, no solamente anunció el domingo 09/06, en Página/12, que la funcionaria Cristina Liliana Caamaño sería ratificada en su cargo, cuando el lunes 10/06 el Boletín Oficial publicó la renuncia de la fiscal, sino que el martes 11/06 aparece otro despido: Lorenzo Manuel Donohoe (Decreto 632/2013), tal como ya lo informó Urgente24.
 
 
"(...) Todos los mensajes transmitidos por la presidente CFK a sus colaboradores explicitan que el recambio ministerial no implica abandonar las políticas de control de las fuerzas de seguridad ni las denuncias de actos de corrupción. Por eso, Caamaño fue confirmada en su cargo. El denunciado en este caso fue el subdirector de asuntos jurídicos de la Policía Federal, comisario Marcelo Emilio Pecorelli, por exacciones ilegales, tráfico de influencias, negociaciones incompatibles con la función pública, enriquecimiento ilícito y violación de sus deberes funcionales. (...)"
 
¿Fue deseo?
 
¿Fue presión?
 
Sin duda que no fue información.
 
Resulta difícil de explicar, para el Cels y sus satélites, no solamente la ausencia de una aclaración sobre la "ratificada" Caamaño (que vuelve, que no vuelve, que vuelve con otras funciones, que no vuelve nunca más... ), sino los sucesivos desplazamientos:
 
> Gustavo Palmieri, abogado del Cels, quien se desempeñaba como subsecretario de Gestión y Bienestar del Personal de las Fuerzas Policiales y de Seguridad;
 
> Ileana Arduino, también cercana a Verbitsky, quien ocupaba el cargo de secretaria de Políticas de Prevención y Relaciones con la Comunidad; y 
 
> Lorenzo Manuel Donohoe.
 
El ocaso de Nilda Garré ha afectado la influencia del periodista Horacio Verbistky en el Gobierno. Pero no solamente Garré fue la responsable, sino el propio Verbitsky.
 
Verbitsky lo intenta morigerar porque hay mucho en juego, además de su ego voluminoso.
 
Pero el proyecto expansivo del Cels entró en crisis, y se ignora con qué consecuencias, no solamente la idea de la permisividad extrema en los temas delictivos (mal llamado 'garantismo' porque eso supondría que las contrapuestas doctrinas del Derecho Penal afectarían las garantías individuales, inaudito para la vigencia del Estado de Derecho) sino los contratos de muchos 'allegados' al Cels.
 
Deberá dejarse constancia que en campaña electoral por el voto del 2do. cordón del Gran Buenos Aires, el discurso sobre inseguridad que tiene Cels no goza de mucha simpatía. Cuando se solicita seguridad, el reclamo se asocia con otros conceptos que Verbitsky no consigue comprender.
 
Por eso era imprescindible para Verbitsky la ratificación de Caamaño, el último nexo que le quedaba. O bien su inmediata reincorporación, que hoy martes 11/06 tampoco ha sucedido.
 
Desde hace 48 horas que Urgente24 le ha solicitado al Ministerio de Seguridad de la Nación alguna aclaración sobre la situación de Caamaño, y la respuesta fue remitir a lo publicado en el Boletín Oficial, porque tiene la firma de la presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.
 
La llegada de Arturo Puricelli como ministro de la cartera tras el desplazamiento de Garré, fue mala señal para Verbitsky. Pero él no debería equivocarse: su verdadero problema comenzó cuando decidió insistir en sus críticas contra Jorge Bergoglio, hoy día Papa católico apostólico romano, cuando la Presidente de la Nación había comenzado una rectificación en el vínculo: no es igual ser cardenal primado de la Argentina que Papa de los católicos. Y Verbitsky no lo entendió.
 
Luego se le sumaron los acontecimientos resultado de las peripecias de Garré.
 
Ni el 'hombre fuerte' de Seguridad (o sea quien tiene el mando de la tropa, Berni), ni el nuevo ministro tienen simpatías por Verbitsky. Puricelli ya fue blanco de las críticas de Verbistky durante su gestión en el Ministerio de Defensa. 
 
El periodista lo había responsabilizado por darle autonomía a las Fuerzas Armadas en detrimento del control civil, además de acusarlo por las iniciativas bilaterales con USA. 
 
Puricelli, quien se conoce con Berni desde hace más de 20 años, se encargará que se cumpla la 'limpieza' en Seguridad. 

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