El Eco de Colonia informó además que vecinos del balneario Zagarzazú relataron que aviones y helicópteros bajan a cualquier hora de la noche en el aeropuerto desde hace años. Los funcionarios que atienden en esta terminal, de aduana y migraciones, finalizan sus turnos a la caída del sol ya, que oficialmente, el aeropuerto no tiene autorización para operar en horas de la noche.
El periodista Jorge Lanata denunció, en su programa Periodismo Para Todos, que Boudou partió el viernes 17/05 de San Fernando en un avión privado a las 11:00 con dirección a Carmelo, Colonia, y retornó a las 14:00, y que “no pasó por migraciones, ni acá ni en Uruguay”, y que llevaba consigo “dos bolsos”.
El director nacional de Migración, el inspector mayor Del Puerto, dijo que el trámite migratorio se requiere a todo aquel que baja en un aeropuerto. “Si no baja a un aeropuerto no es problema mío, sino que es de la Fuerza Aérea. Por ejemplo, si bajó en un campo”, explicó.
2 aviadores declararon semanas atrás a El Observador que Aduanas no hace inspecciones en el aeropuerto de Carmelo y que cuando llega un vuelo internacional, la encargada de Dinacia en la base se comunica con la aduana de Carmelo, ubicada a 6 kilómetros del aeropuerto, solicitando la presencia de un funcionario.
A su vez, el dueño de la firma de indumentaria Kosiuko, Federico Bonomi, difundió un comunicado negando “terminantemente” las versiones de que Boudou haya viajado a Uruguay en un avión de su propiedad.
Bonomi tiene en Carmelo un hotel boutique en la zona de Punta Gorda, entre Carmelo y Nueva Palmira.
A 4 kilómetros de la localidad portuaria en ascenso Nueva Palmira, se encuentra Punta Gorda, el hito geográfico donde se unen el río Paraná con el Uruguay para dar nacimiento nada menos que al Río de la Plata.
En 2009, Federico Bonomi y su esposa Cynthia Kern, dueños de la marca de indumentaria Kosiuko, afincados en un establecimiento dedicado a la olivicultura se planearon “revivir el balneario Punta Gorda”, a partir de un hotel boutique Casa Chic, y el Club de Campo Médanos, junto al fotógrafo Gabriel Rocca y el productor musical y empresario Tuti Gianakis.
Hay muchos argentinos yendo y viniendo entre Carmelo y Ciudad de Buenos Aires, o bien el muy cercano municipio de Tigre.
La periodista Mayte De León escribió en El Observador: "(...)
De acuerdo a un informe de la Asociación de Desarrolladores de Colonia (ADC) sobre la situación de las inversiones inmobiliarias en Carmelo y su área de influencia, en un radio de 20 kilómetros del aeropuerto de Zagarzazú, están en ejecución siete proyectos inmobiliarios. Otros siete están en etapa de evaluación. Según este documento, estos proyectos presentan como diferenciales tres características del lugar: el río, las bodegas –la actividad vitivinícola tiene más de 100 años en la zona–, y el golf.El capital argentino es protagonista claro de los desarrollos inmobiliarios que se está viendo en la zona. Asimismo gran parte de los compradores de estos proyectos también proceden del vecino país. (...)".
El presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya (CIU), Gabriel Conde, comentó que la inversión argentina en Carmelo no se ve en la planta urbana, sino que se localiza en la “zona rural aledaña”, en las llamadas “chacras turísticas” y también en barrios privados. “Ahí está la inversión argentina que se palpa y se ve”, explicó.Conde, quien tiene inmobiliaria en Carmelo, señaló que la tierra más cara se encuentra en los primeros 5 kilómetros, en las afueras de la ciudad. En esa zona el precio de una hectárea hoy puede oscilar entre los US$ 40 mil y los US$ 80 mil. Cinco años atrás, ese rango era entre US$ 25 mil y US$ 50 mil, agregó.
Quien encabezó la llegada de empresarios argentinos a Carmelo fue Eduardo “Pacha” Cantón, quien hoy posee varios emprendimientos inmobiliarios y otros en carpeta en el lugar. Cantón fue quien llevó adelante el primer barrio privado del lugar, El Faro. Es también dueño del Four Seasons Resort, hotel cinco estrellas ubicado en el kilómetro 262 de la Ruta 21. (...)".
Otro de los inversores argentinos en la zona es Diego Vigano. La Concordia, considerado “el primer barrio de viñas” de Uruguay, fue su primer desarrollo en el lugar: un barrio privado de 30 hectáreas divididas en 33 lotres, con viñedos, que ofrece a sus moradores la posibilidad de elaborar su propio vino, en la joven bodega El Legado, de Bernardo Marzuca y su esposa María Marta Barberis.
Vigano tiene otra inversión en la zona: la posada Campotinto, en un predio de 20 hectáreas.
Otro desarrollo inmobiliario es Arroyo Carmelo, un condominio náutico de 48 viviendas a la vera del Arroyo navegable De Las Vacas, con acceso fluvial a 33 km. del Puerto de Tigre, Buenos Aires.
Otro barrio privado que está tomando forma está ubicado en Carmelo Golf, cancha de golf de 18 hoyos que antes pertenecía a los dueños del Four Seasons Resort (en sus carros de golf aún se puede ver el nombre del hotel debajo del nuevo). En 2010, dos desarrolladores argentinos –Real Assets y Eidico– compraron el lugar y comenzaron a gestar el barrio privado. Se trata de 219 lotes y 12 chacras. Si bien los precios varían de acuerdo a la ubicación del terreno, en promedio por uno de 3.300 metros cuadrados el valor es de US$ 70 mil. El 70% ya tiene dueño. Además, en lo que solían ser unas viejas caballerizas se le están dando los toques finales a 7 “casas de polo”, que ya fueron adquiridas.
En lo que fuera en sus orígenes la Estancia Narbona, fundada en 1740 en las afueras de Carmelo, se erige actualmente el emprendimiento múltiple denominado Puerto Carmelo, creado por el empresario Eduardo 'Pacha' Cantón, que en Finca y Granja Narbona está estrenando su propia bodega con la vendimia 2010, produciendo los vinos del mismo nombre que, por ahora, se comercializan en sus establecimientos de Carmelo, Punta del Este y Buenos Aires, y que en el futuro tendrán una mayor proyección nacional e internacional.
Empresas
En tanto, el diario Clarín afirma que el juez federal Ariel Lijo ordenará una pericia para determinar si hubo un incremento no justificado en el patrimonio del ex ministro de Economía y actual vicepresidente de la Nación.
Lucio Fernández Moores escribió que WSM y Rock Argentina, presididas por Juan Carlos López, un conocido de Boudou de sus tiempos de Mar del Plata, son las más recientes bajo la lupa. Entre ambas, cobraron $ 5 millones de pauta publicitaria oficial, pero a la vez facturaron cientos de miles de pesos a la empresa Inversiones Inmobiliarias Aspen, propiedad en un 50% del vicepresidente y conducida por López, según informó el programa Periodismo Para Todos (PPT), conducido por Jorge Lanata.
"(...) Por ese hecho, de acuerdo con las fuentes consultadas por Clarín, podría eventualmente surgir una nueva imputación contra el vicepresidente, por ejemplo por el delito de negociaciones incompatibles con la función pública. Se sumaría de esa manera a las imputaciones por presunto enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias.
(...) Además de estas firmas allí son investigados como supuestas “personas interpuestas”, es decir presuntos testaferros de Boudou, el abogado Alejandro Vandenbroele y el socio del vicepresidente en la firma Aspen, su amigo José María Núñez Carmona.
Pero López, de acuerdo con los registros públicos manejados en Tribunales, también está vinculado a otras firmas como Beaver Cheek, Fuerza Laboral, Valí Investments y Embarcaciones Argentinas. Algunas de esas firmas se conectan incluso con Boudou a través del edificio Madero Center, donde funcionaba la financiera “trucha” La Rosadita y donde tiene propiedades la familia Kirchner. La otra firma que reconoce Boudou es Habitat Natural.
Además, la Justicia cuenta con datos sobre el local bailable Ink, en Palermo Hollywood, un porcentaje del cual habría sido adquirido por Aspen y donde suele ser visto el vicepresidente, de acuerdo con el informe de PPT. (...)".