O comprar sólo uno y reponer la flota altamente deteriorada de la Armada, al extremo de haber visto hundirse en la Base Naval de Puerto Belgrano, el antiguo destructor Santísima Trinidad, el 21 de enero pasado, después de dañarse una de sus tuberías.
Siendo Nilda Garré ministra de Defensa, el Gobierno tomó la decisión de reconstruirlo y arrendar el buque polar ruso Vasily Golovnin -reemplazado este año por el barco holandés Timca- para las siguientes campañas antárticas.
[ pagebreak ]
Esa nave luego de quedarse sin combustible y regresar a Tierra del Fuego fracasó en su misión.
El Ministerio de Defensa lleva invertidos $ 491 millones en los trabajos del Irízar, a lo que se suman otros $ 90 millones aportados por la Armada para garantizar las condiciones de seguridad y salvamento (botes, chalecos salvavidas y otros elementos para 313 tripulantes).
Hasta el momento, según revelaron fuentes allegadas al ámbito naval a La Nación, sólo se completaron parcialmente los trabajos previstos para la reconstrucción del rompehielos, por lo que se estima que el buque no estará listo para la próxima campaña 2013/2014.