La Argentina ha visto anteriormente esta película. El ciclo de crisis económico y político se ha desarrollado durante regímenes populistas autoritarios, brutales dictaduras militares, y“cleptocracias” corruptas.
Sin embargo, la presente crisis presenta nuevos elementos peligrosos.
El acercamiento en sus relaciones con Irán, probablemente con el precio de retirar los cargos formales contra altos funcionarios iraníes implicados en un importante ataque terrorista, es especialmente preocupante. Dicha tendencia es complicada más aún por el hecho de que muchos de los acusados, especialmente Mohsen Rabbani, retienen redes activas y peligrosas a lo largo de América Latina, incluyendo la Argentina. El descartar la acusación formal representaría una victoria política tremenda para Irán, donde la mayoría de los acusados ocupan altos cargos dentro del gobierno, y a la vez quitaría uno de los principales frenos a la expansión de influencia iraní en la región.
La disposición de la Argentina de revivir su programa de misiles y sus antiguos vínculos con el programa nuclear de Irán también levantan serias preocupaciones con relación a la disposición de Fernández de Kirchner para transgredir las sanciones internacionales para auxiliar a la república islámica en su búsqueda de armas nucleares y los correspondientes sistemas de lanzamiento, un proceso condenado a nivel internacional.
La alianza cada vez más fuerte con gobiernos populistas autoritarios del bloque bolivariano es también preocupante. En todos los casos, este camino ha llevado a políticas abiertamente hostiles a EE.UU., y al sofocamiento del estado de derecho, la abolición de judicaturas independientes, la falta de transparencia y de rendiciones de cuentas, y la eliminación por ley de la mayoría de la oposición política.
Lo más preocupante es que estos cambios se caracterizan también por una profunda mancha de corrupción e involucramiento oficial al más alto nivel en actividades criminales transnacionales y en el apoyo a grupos armados terroristas—en particular las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia(FARC) y Hezbollah.
A medida que la Argentina se aleja de las fuerzas democráticas de la región y se acerca a laórbita bolivariana, lo que probablemente seguirá es la destructiva combinación de grupos transnacionales del crimen organizado, sus patrocinadores, y organizaciones terroristas también involucradas en el narcotráfico, como ha sido el caso en otros países. Esta situación presenta un gran reto no sólo para la Argentina, sino también para el estado de derecho y la democracia en todo el hemisferio."